miércoles, 1 de abril de 2015

VENEZUELA: Cómo la revolución bolivariana empodera a las mujeres


Hugo Chávez: "No se puede alcanzar la liberación completa, sin la completa liberación de las mujeres del yugo del sexismo en el que se crearon estas sociedades sexistas, capitalistas e injustas"
MAITE MOLA  13/03/2015

Aumentar letra Reducir letra

María León, exministra del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género, resumió muy bien cómo ha sido el empoderamiento de las mujeres en Venezuela, bajo la dirección del comandante Hugo Chávez: “Las mujeres venezolanas durante la cuarta República fueron discriminadas, privadas del estudio y del trabajo y condenadas a desarrollar labores hogareñas como única función dentro de la sociedad. Eran encerradas en sus casas y condenadas a lavar, cocinar, planchar y atender a los hijos. Nos les permitían aprender a leer ni escribir. A esas mujeres Hugo Chávez las reivindicó y dijo que su trabajo —el trabajo de una mujer dedicada a las labores del hogar y la familia— produce riquezas, valor agregado. Las adultas mayores no valían nada y después de los 45 años de edad no encontraban empleo en ninguna parte. Mujeres adultas que lo habían dado todo por la patria. ¿Qué decía Chávez sobre las afrodescendientes? Ahora nadie podía humillarlas por ser negras. ¿Qué decía Chávez sobre las indígenas? Las llamaba madre. A las mujeres con discapacidad las llamó estrellas y a las jóvenes, que en el pasado fueron perseguidas y atropelladas, las llamó la generación de oro”.

Esto lo dice María León, no yo. Y es por estos enormes avances que yo sostengo la Revolución Bolivariana ante sus detractores, ya que no son palabras sino hechos, y a mí me interesan los hechos, puesto que también soy marxista.

No puede haber justicia ni paz sin el reconocimiento de los derechos de las mujeres y para conseguirlo es imprescindible la incorporación en igualdad y la participación plena de las mujeres en todos los ámbitos y centros de decisión tal y como ocurre en Venezuela. Por eso yo apoyo la Revolución Bolivariana.

La emancipación y la libertad de las mujeres están en juego en una Europa donde las políticas de la Troika presionan constantemente a los gobiernos para que se rebajen los salarios y las condiciones de trabajo, lo que conduce al incremento progresivo de la desigualdad entre mujeres y hombres. Al contrario que en Venezuela, donde la propia Constitución lo prohíbe.

Las mujeres trabajadoras vivimos hoy situaciones de extrema precariedad laboral en Europa, cada vez más desprotegidas de los abusos empresariales. Esto no sería posible en la Venezuela de hoy, que ha entendido, porque Chávez lo dijo clarito, que ningún proceso revolucionario y de cambio puede darse sin las mujeres y sin el feminismo.

Necesitamos un sistema en que el trabajo, tanto productivo como reproductivo, esté al servicio del bienestar de las personas y no de los “mercados”; que hagamos nuestra la lucha por la reducción del tiempo de trabajo, repartiendo equitativamente la riqueza que generamos; por la defensa de unos Servicios Públicos de carácter universal que cubran las necesidades de la gente y también las tareas de cuidados, liberando a las mujeres de una responsabilidad que debe ser colectiva y en cuya imposición coinciden los intereses del capital y del patriarcado.

Hugo Chávez nos dejó muchas frases bien conocidas como "No se puede alcanzar la liberación completa, sin la completa liberación de las mujeres del yugo del sexismo en el que se crearon estas sociedades sexistas, capitalistas e injustas". Y también sentenció que “Una de las más grandes degeneraciones del capitalismo es el machismo como injusticia mucho más fuerte contra la mujer“. Y es por eso que es un paradigma del porqué hay que defender la Revolución bolivariana desde el feminismo.

Pero no solo lo ha demostrado con palabras sino que lo aplicó a nivel institucional y social.

Chávez empoderó a las mujeres durante su gobierno e importantes instituciones públicas están a cargo de mujeres. Hugo Chávez es una referencia mundial de que sí existen alternativas al régimen capitalista y patriarcal con su proyecto alternativo tal y como él se definió: "socialista y feminista".
La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 emplea lenguaje de género e incluye muchos artículos que abordan temas relacionados a la mujer y se incorpora el uso de un lenguaje no sexista para referirse a hombres y mujeres. Por ejemplo, prohíbe la discriminación con base en el sexo, garantiza servicios de planificación familiar y asistencia a madres, protege la equidad entre esposas y esposos, y amplía los beneficios de seguridad social para las amas de casa.[1]

El Artículo 77 protege el matrimonio entre un hombre y una mujer, fundado en el libre consentimiento y en la igualdad absoluta de los derechos y deberes de los cónyuges. Y las uniones estables de hecho entre un hombre y una mujer que cumplan los requisitos establecidos en la ley producirán los mismos efectos que el matrimonio.

La Constitución, en su artículo 88, establece que "el Estado reconocerá el trabajo del hogar como actividad económica que crea valor agregado y produce riqueza y bienestar social". Por primera vez se reconocía el trabajo invisible e imprescindible de las mujeres y se les otorgaba el derecho a tener seguridad social y un salario mínimo.

Consciente de la situación de su país y de que la exclusión, la discriminación, la explotación y la pobreza golpean mucho más a la mujeres, existen legislaciones que incluyen la protección de la mujer, como la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario de 2001, la cual permite a la mujer dirigir proyectos de agricultura y poseer derechos de propiedad preferenciales.

Que las mujeres sufren especialmente la pobreza está de sobra documentado. Por eso también era importante empoderar a las mujeres y la creación del Banco de Desarrollo de la Mujer (BanMujer) tenía y tiene como objetivo impulsar una economía basada en la solidaridad y la ayuda mutua.

Desde 1992 ya existía un Consejo Nacional de la Mujer, convertido desde 1999 en Instituto Nacional de la Mujer (Inamujer), que se desplegó en todos los estados del país para una mayor eficiencia según lo habría indicado el presidente. El Inamujer fue creado por disposición de la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer, para la defensa y materialización de los derechos de la población femenina y el incremento de su participación en las misiones, planes y programas sociales del Estado, como parte de un nuevo estado de derecho para este sector.

El Banco de Desarrollo de la Mujer se fundó para construir más condiciones de igualdad para las mujeres, mediante su inclusión en el aparato socio productivo del país.

Se han promulgado más normativas como la Ley Orgánica Sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, aprobada en 2007.

El Ministerio para la Mujer y la Igualdad de Género de Venezuela fue fundado en 2008 bajo la dirección del Instituto Nacional de la Mujer para abordar el mismo tema que el CEDAW (Comité por la eliminación de toda forma de discriminación) adquiere internacionalmente. Posteriormente, el 8 de marzo –Día Internacional de la Mujer- de 2009 adquirió autonomía presupuestaria y su nombre cambió a Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Equidad de Género.

Con la revolución Bolivariana se ha incrementado enormemente la participación política de las mujeres. La participación femenina en la política local también ha sido impresionante. Muchas mujeres fueron gobernadoras, concejalas, diputadas y alcaldesas. Esta importante transformación estructural se complementa con cambios en otras instituciones de Venezuela. Las mujeres han asumido roles de liderazgo sin precedentes en la política, tanto a nivel nacional como local, y se están beneficiando de nuevas leyes y medidas destinadas a otorgar protecciones importantes y herramientas de empoderamiento. Evidencia de este progreso es el hecho de que Venezuela ya alcanzó la Meta del Milenio de las Naciones Unidas en cuanto a promoción de equidad de género y empoderamiento de la mujer en 2011.[2]

Segun datos de 2013, las mujeres ocupan el 48% de los puestos de responsabilidad del Estado venezolano.

Debido a que las mujeres son particularmente vulnerables a la pobreza, varios de los programas sociales y también redes de seguridad social del gobierno del presidente Chávez están diseñados expresamente para responder a sus necesidades y proporcionar redes de seguridad apropiadas. Dichos servicios incluyen no solo asistencia financiera, sino también capacitación, asistencia médica, entre otros también esenciales.

Chávez aseguró que el feminismo no dejaría perder la memoria histórica, las experiencias, ni las propuestas de las mujeres, que servirían de brújula al desarrollo de todas aquellas políticas transformadoras y el derrocamiento del patriarcado.

NOTAS:
1. Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, 1999. http://venezuela-us. org/es/wp-content/uploads//2009/05/constitucion_enmienda2009.pdf

2. Venezuela cumplió meta del milenio en cuanto a igualdad de génerohttp://www.avn.info.ve/node/47151

Publicado en el Nº 282 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario