lunes, 21 de mayo de 2018

Nicaragua: ¡Que se vaya Daniel!


Este es el reclamo de miles de campesinos y estudiantes que desde fines de abril no dejan de movilizarse en las calles de Managua y toda Nicaragua. Que se vaya Daniel Ortega, su señora Rosa Murillo y todo el gobierno. Pese a que Ortega cedió en su plan de reforma a las jubilaciones, el pueblo nicaragüense  no ha dejado de movilizarse. Está en curso un proceso revolucionario que puede terminar con la caída del régimen represivo.

El pueblo nicaragüense grita en las calles “Ortega, Somoza son la misma cosa”. Este es el final de quienes hace casi 40 años habían encabezado una revolución para derribar al dictador Somoza. En Masaya, Matagalpa, León, Estelí y en todas las ciudades que fueron la base social del sandinismo se han producido bloqueos de ruta o se levantan barricadas.  En las universidades también sucede lo mismo. Miles de campesinos marcharon a Managua donde se produjo una marcha que fue una marea humana. La policía y los grupos armados del orteguismo no cesaron de reprimir y matar. Se calculaba en mediados de mayo 53 muertes, centenares de heridos y algunos desparecidos.

Los estudiantes son una vanguardia clara. Hasta ahora no surge una nueva dirección política y ni nuevos organizaciones. Pero el proceso puede dar lugar al surgimiento de lo nuevo. Mientras tanto hay un desborde de masas.  La burguesía nica, la Iglesia y el ejercito están preocupados de que se profundice la movilización y caiga Ortega en medio de una revolución que no controlen. Que se produzca algo semejante a lo que fue el fin de Kadaffi en Libia y otras dictaduras seudo populares en el norte de Africa en el 2011.

Por eso la Iglesia Católica y su Conferencia Episcopal  de Nicaragua (CEN), vieja aliada de Ortega, busca con una “Mesa de Dialogo” buscando salvar al régimen o dar una salida pactada que evite la continuidad de la movilización revolucionaria. Algo parecido a lo hicieron el Vaticano y personajes como el socialdemócrata español José Luis Zapatero en Venezuela. Mesas de “dialogo” que contribuyeron a salvar a Maduro de su caída. Las propias Fuerzas Armadas tomaron distancia de Ortega reclamando no entrar en la represión y exigiendo dialogo. Es sintomático que el ex comandante y ex jefe del ejercito Humberto Ortega, hermano de Daniel y hace años retirado de la política, haya alertado sobre el peligro de un “colapso”.  Se dice que Humberto “que ha criticado en varias ocasiones al Gobierno de su hermano, envió días atrás una carta al Comando Sur de Estados Unidos, al Departamento de Estado y a los jefes de Defensa de Centroamérica, en la que advertía el peligro de un “colapso” en el país y la necesidad “de que el Ejército de Nicaragua siga firme en su carácter profesional no partidista y patriótico” (reproducido de Clarin, Argentina, 14/5).

Los estudiantes y amplios sectores populares tienen una lógica desconfianza del resultado de este dialogo. Muchos han señalado su oposición, incluso  en las calles con pancartas que dicen: “No hay dialogo sin justicia”. Desde ya se trata de una maniobra para desmovilizar y buscar un nuevo pacto con Ortega o un recambio para salvarlo de sus crímenes y seguir con una Nicaragua al servicio de los de arriba. El camino es seguir la movilización revolucionaria popular, repudiando el dialogo tramposo, hasta derribar al régimen patronal y represivo de Ortega y luchar por lograr un gobierno de los de abajo, de la clase trabajadora, de los campesinos y la juventud.

Miguel Sorans

Integrante de la Brigada de combatientes latinoamericanos Simón Bolívar que combatió en en 1979 contra la dictadura de Somoza. Dirigente de Izquierda Socialista/FIT de Argentina y de  la UIT-CI.




miércoles, 16 de mayo de 2018

Alto a la masacre del pueblo Palestino! ¡Repudiemos a Trump y al estado genocida de Israel!


El ejército sionista de Israel reprimió criminalmente lo que se conoce como la Gran Marcha del Retorno que es una manifestación pacífica del pueblo palestino, en la Franja de Gaza. El mundo repudia la masacre que ya lleva más de 60 muertos, entre ellos niños, y más de 2 mil heridos. El ejército Israel disparó y ametralló a miles de palestinos desarmados.

Durante seis semanas hasta el Día de la Nakba (catástrofe en árabe), la fecha de la ocupación israelí en 1948, se vino organizando esta movilización palestina. Una marcha pacífica que repudia la provocativa instalación de la embajada yanqui en Jerusalén y que exige el derecho al retorno de todos aquellos refugiados que deseen regresar a sus hogares.

El martes 15 en todas las ciudades de Cisjordania, en el este de la Palestina ocupada, y la Franja de Gaza están llevando a cabo una huelga general para denunciar el genocidio de Israel avalado por Trump y los EE.UU. En todo el mundo crece el repudio a esta nueva acción criminal del sionismo avalada por el imperialismo y Donald Trump. Hasta la Unión Europea se tuvo que pronunciar en contra de esa masacre, aunque no hayan  movido un dedo para evitarla.

Desde la UIT-CI nos sumamos al repudio internacional y llamamos a realizar acciones unitarias de repudio a estos crímenes de estado sionista y racista de Israel. Que los gobiernos del mundo rompan relaciones con Israel.

¡Alto a la masacre en Gaza!! Basta de represión criminal al pueblo palestino!¡Libertad a todos los presos palestinos! ¡Basta del estado de Apartheid de Israel! Solo con un Estado único, laico, democrático y no racista en Palestina podrá haber paz en la región. ¡Fuera el imperialismo de
Palestina y todo Medio Oriente!

¡Apoyo incondicional a la resistencia del pueblo palestino!
Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
15 de mayo de 2018



viernes, 4 de mayo de 2018

Estado español. La sentencia de la manada: otra evidencia de la justicia patriarcal i de un régimen heredero del franquismo

El pasado 26 de abril se daba a conocer la sentencia judicial del caso de "La Manada", un grupo de cinco hombres (dos de ellos miembros de cuerpos de seguridad del Estado) que violaron y agredieron sexualmente a una chica de 18 años durante los San Fermines de 2016. Con un juicio marcado por la permanente revictimización y humillación a la mujer (que incluye la contratación de un detective para controlar a la denunciante) la sentencia ha sido vergonzosa: 9 años de condena por el delito de abuso sexual. Es decir, no hay reconocimiento por parte los jueces de violencia por parte de los agresores y, por ende, no hay violación.

La cuestión empeora aún más cuando se argumenta la supuesta "falta de violencia e intimidación" por parte de los violadores: en vez de basarse en las actitudes y acciones de los agresores (plenas de evidencias) todo el eje de la sentencia se basa en las reacciones de la mujer y su "falta de resistencia". Un argumento totalmente machista y patriarcal. La rabia ante la sentencia aún aumenta más con la justificación de uno de los jueces, Ricardo González, para pedir la absolución de los violadores, donde dice ver "expresiones incluso de placer a la mujer". Hay que añadir que el Guardia Civil y el militar miembros de "La Manada" todavía continúan cobrando el 75% de su sueldo.

La reacción popular ante la sentencia no se ha hecho esperar. Durante toda la tarde del mismo 26 a ciudades y pueblos de todo el Estado se realizaron concentraciones y manifestaciones espontáneas muy masivas que ratificaron la existencia de un movimiento feminista que hace poco tiempo protagonizó una histórica jornada de huelga general. Los gritos principales eran: "no es abuso, es violación", "basta de justicia patriarcal", y "hermana yo sí te creo, aquí está tu manada".

Ante esta situación, los diferentes partidos se han pronunciado. Destacables en particular las declaraciones de los dirigentes del Partido Popular y Ciudadanos que, con la excusa de "respetar las decisiones judiciales", no rechazan explícitamente la sentencia. No es de extrañar esta reacción por parte de partidos políticos que gobiernan al servicio del capitalismo patriarcal y que son responsables de la situación de la mayoría de las mujeres, entre otros, con los recortes en políticas de género y programas sociales a los Presupuestos Generales del Estado. Como hicieron con el "Pacto Nacional para la Violencia de Género" (en acuerdo con PSOE y Podemos), ahora pretenden hacernos creer que la solución pasa por la modificación del Código Penal. Cuestión que no resolverá el problema, pues, mientras la justicia y el conjunto de las instituciones del Estado continúen con su carácter capitalista patriarcal, continuará defendiendo los violentos, a los corruptos, a los especuladores, etc. Más aún, un reforzamiento de políticas punitivas muchas veces termina siendo utilizado en contra nuestra, como ocurre con la categoría de "delitos de odio"; hoy utilizada por Plataforma per Cataluña contra el Espacio Antirracista de Salt y Girona o la Fiscalía contra el profesorado de la escuela pública catalana. Porque a pesar de cualquier modificación legislativa, es determinante al servicio de quién está la institución.

Esta vergonzosa y escandalosa sentencia no es un caso aislado, ni un problema de determinados jueces, es la expresión de todo un aparato judicial, que defiende a los violentos y culpabiliza a las víctimas. Una justicia que da un mensaje de impunidad ante la violencia de género. Por eso la mayoría de las violaciones no son denunciadas, porque la mujer que llega a hacerlo sabe que después se verá sometida a todo tipo de acusaciones y cuestionamientos.

El problema de la justicia no es sólo su carácter patriarcal. El mismo día que se daba a conocer la sentencia en La Manada, se mantenía la acusación de terrorismo contra los jóvenes de Altsasu. La misma justicia que no condena por violación a la Manada es la que condena raperos y twitteros por cuestionar a la corona y deja libres a los agresores de la Blanquerna de la Falange y Alianza Nacional. Es la misma justicia que está al servicio de la represión y persecución a cualquiera que cuestione el orden, la impunidad del fascismo, o los ataques al conjunto de la clase trabajadora. Hablamos de un aparato judicial heredero del franquismo, con una Audiencia Nacional que antes era el Tribunal de Orden Público y plena de juzgados que nunca han sido depurados. Por eso afirmamos que la lucha feminista está totalmente ligada a la lucha contra el Régimen del 78. Un Régimen que refuerza cada vez más su carácter reaccionario.

Debemos impulsar la movilización y la organización en todo el Estado - empezando para que sea reconocida la violación a la sentencia contra "La Manada" – con nuestras reivindicaciones más urgentes y que ya visibilizamos el pasado 8M: para que se destine el dinero necesario para ayudar a las mujeres en situación de violencia, por protocolos efectivos y comisiones investigadoras independientes a los centros de estudio y trabajo, por planes de estudio con perspectivas de género, para campañas de prevención, por la elección los jueces y por la revocabilidad de los cargos, por la asistencia jurídica gratuita, contra la precariedad y por la recuperación de los servicios públicos, entre otros. Pero somos conscientes que no hay posibilidad de terminar de fondo con la violencia machista, de sentirnos libres en la calle o al volver a casa, ni de disfrutar libremente de nuestros cuerpos y nuestra sexualidad, sobre la base del nacional-catolicismo del Estado monárquico. Romper con ello es hoy una tarea fundamental. Y para hacerlo posible, debemos unificar la lucha feminista, a la lucha de los pensionistas en defensa de un sistema público de pensiones dignas, a la del movimiento estudiantil por una educación pública gratuita y feminista, a la del pueblo de Cataluña en su lucha por la República Catalana, y la del conjunto de la clase trabajadora. Es una necesidad profundizar la lucha para tumbar al Régimen del 78 por conseguir nuestros derechos y libertades con la perspectiva de acabar con el capitalismo patriarcal. Porque, como gritamos y afirmamos cada vez que salimos a la calle: patriarcado y capital, alianza criminal.



30 de Abril 2018

Lucha Internacionalista, sección de la UIT-CI en el Estado español