lunes, 15 de octubre de 2018

#EleÑao: ¡Derrotar al capitán Bolsonaro y al general Mourão en las calles y en las urnas!



Las elecciones en Brasil expresaron un crecimiento de Bolsonaro y su pequeño partido, el PSL (Partido Social Liberal) que ganaron el primer turno con 46% de los votos, contra 29% del petista Fernando Haddad. El 28 de octubre será la segunda vuelta y todo indica que habrá una gran polarización política. El movimiento de mujeres prepara un segundo acto de #EleÑao para el día 20.

En una elección donde primó el rechazo a los partidos tradicionales con una fuerte presión por el llamado al voto útil, parte importante de los votos de Bolsonaro provienen de trabajadores y sectores populares que expresaron de esa forma su odio al desastre económico y social de Dilma, a la corrupción del PT y a los viejos políticos. Estos sectores en las fábricas, las reparticiones estatales y públicas y los barrios periféricos creen, equivocadamente, que Bolsonaro va a resolver los problemas de seguridad y de corrupción. Se trata de un grave error. Bolsonaro es un político profesional con casi 30 años de parlamento, que apoyó al corrupto gobierno Temer y votó las medidas que quitan derechos de los trabajadores y el pueblo, como la reforma laboral, la congelación de los recursos para salud y educación, entre otras. Es parte de la política tradicional que utilizaba innumerables privilegios. Su antiguo partido, el PP del corrupto Maluf, compuso la base aliada del gobierno de Dilma. Consecuente con esto, está armando su equipo económico, encabezado por el neoliberal Paulo Guedes, con ejecutivos del sector privado que actúan en bancos, sectores de telecomunicaciones y fondos de inversión. Su plan económico consiste en acelerar el ajuste fiscal estructural de Temer, avanzar en privatizaciones y aplicar la reforma de la previsional. Su candidato a vicepresidente, el general Mourão, ha esbozado que buscará acabar con el 13° salario, una conquista de la clase trabajadora de los años 60. Además, Bolsonaro y el PSL son los principales enemigos de las mujeres, el movimiento de diversidad, negros, y pueblos originarios, impulsando un discurso de odio contra todos los sectores oprimidos y minorías.

Bolsonaro lidera un movimiento de generales, provenientes de la dictadura militar de 1964, un periodo de represión de las luchas. En la dictadura no era posible salir a las calles como venimos haciendo en los últimos años en la rebelión de junio de 2013, la huelga general del 2017, y este año las movilizaciones contra el asesinato de Marielle Franco y la histórica huelga de los camioneros. Durante la dictadura militar hubo corrupción, disminución salarial y precarización del trabajo. El que se quejaba era preso, torturado y asesinado. Y hoy en día, está comprobado que todas las políticas represivas, como la intervención militar del ejército en Río de Janeiro, no resuelven el problema de la seguridad y acarrean más muertes de trabajadores y jóvenes en las favelas, en su mayoría pobres y negros. Por lo tanto, la propuesta de "ley y el orden" de Bolsonaro y de los militares sólo se va a volver contra los movimientos sociales y sectores populares.

Por todo esto, Bolsonaro es hoy la opción de la gran burguesía, del agro-negocio y del capital financiero. La euforia de los "mercados" luego de la elección del domingo, es porque Bolsonaro es visto como el "más inclinado a promover las reformas consideradas necesarias". Su objetivo es fortalecer a un sector de derecha, ultra reaccionario, para intentar aplicar con mano dura el ajuste fiscal, las privatizaciones, los recortes salariales. Para ello, quieren ubicar a los generales al mando del ejecutivo y ampliar la influencia de los militares en el Congreso Nacional y el Tribunal Superior Federal, para aplicar la propuesta de "ley y orden" defendida por Bolsonaro, que no es otra cosa que la criminalización de la protesta. !Este proyecto debe ser combatido y derrotado en las calles y en las urnas!

No tenemos ninguna ilusión en el PT y siempre fuimos oposición de izquierda a Lula\Dilma

Del otro lado estará Haddad, representando el proyecto del PT. Nuestra corriente fue expulsada del PT por votar contra la reforma de las jubilaciones de Lula, denunciar su traición de clase, su integración a la corrupción sistémica, sus alianzas con políticos reaccionarios y fundamentalistas evangélicos y hasta con la cúpula militar (algunos de los generales de Bolsonaro fueron aliados del PT en la invasión a Haití y en la represión de huelgas).

El PT tiene una gran responsabilidad por este giro electoral a la derecha. Es la causa principal del desencanto y la desesperación que lleva a sectores obreros y populares a votar un proyecto ultra conservador. Ese retroceso político e ideológico a nivel electoral, es fruto de los últimos gobiernos del PT, cuando Lula presentó a enemigos históricos de la clase como "aliados progresistas" de su proyecto "democrático y popular" junto a la burguesía y el imperialismo. Boicoteó las huelgas generales contra Temer, intentó un "gran acuerdo" con los corruptos, se alió en estas elecciones con el PMDB de Temer en numerosos estados y su candidato, Haddad, intenta, sin éxito hasta ahora, ser la opción preferencial de los "mercados".

#EleÑao: ¡Ningún voto a Bolsonaro! Voto crítico a Haddad y Manuela

Sin embargo, hay mucho en juego en esta segunda vuelta. El capitán Bolsonaro, el general Mourão, los militares torturadores de 64, los ultraneoliberales, los ruralistas, los pistoleros del campo, los parásitos de la Bolsa de Valores y todos los patrones comprometidos con este proyecto son enemigos del pueblo trabajador y deben ser derrotados. No es una tarea fácil, pero es posible revertir este resultado. La clase trabajadora está entera y ha dado sobradas pruebas de disposición para luchar. Vamos a seguir como parte del movimiento impulsando el #ELENÃO y apostando a llenar las calles el día 20 como parte de la lucha para derrotar a Bolsonaro.

Junto con eso, llamamos a votar críticamente a Haddad-Manuela para derrotar a Bolsonaro en esta segunda vuelta, con las diferencias y las críticas que siempre manifestamos. No tenemos, por estas razones, ninguna responsabilidad con esta lista y mantenemos nuestra independencia política.
Sabemos que muchos trabajadores y jóvenes no aceptan votar al PT de ninguna forma. A esos compañeros los llamamos a no votar a Bolsonaro para impedir el triunfo de este proyecto ultra reaccionario y autoritario.

Vamos a fortalecer la batalla en las calles, construyendo el movimiento #ELENÃO para el día 20 con la más amplia unidad. Vemos necesario que los sindicatos combativos, las centrales sindicales, el movimiento estudiantil y los partidos de izquierda democráticos y se sumen a esta batalla para derrotar a Bolsonaro.

CST, Corriente Socialista de los Trabajadores/Tendencia Interna del PSOL
9/10/2018




domingo, 30 de septiembre de 2018

Catalunya: a un año del 1-O: ¿Estamos autodeterminados?


A un año del 1 de octubre hay coincidencia entre los diferentes sectores que apoyaron su celebración en valorar que fue histórico, en el inmenso papel de la gente o en la brutalidad policial, entre otras cuestiones, pero hay posiciones claramente contrapuestas sobre su significado político y sobre la vigencia hoy del mandato que se deriva. Unos días antes del 1-O PDeCAT, ERC y la CUP afirmaban con contundencia que se trataba de un referéndum vinculante pero a la vez todas y todos teníamos dudas de si podría celebrarse o de si votaría un mínimo de gente como para dar legitimidad al resultado. La ANC, en voz de Jordi Sánchez, dijo que sería un éxito desbordante alcanzar el millón de votos. Si nos hubieran dicho entonces que votaríamos más de dos millones de personas (más gente que en el referéndum sobre la constitución europea de 2005) en las condiciones que lo hicimos, nadie se hubiera atrevido a cuestionar el cumplimiento de su resultado. De hecho, nadie se atrevió a hacerlo los días posteriores al mismo. ¿Cómo es posible entonces que tan sólo unos meses después, y no sólo dentro de ERC y PDeCAT sino también en la propia CUP-CC, no haya un consenso sobre que el pueblo de Cataluña nos autodeterminamos aquel 1-O?

En cuanto a las direcciones de ERC y PDeCAT seguramente la explicación es más sencilla. Con diferencias, matices y discrepancias internas, llegaban al referéndum empujados por una movilización de masas sostenida que no habían podido agotar ni con años de “procesismo” ni con consultas que días antes pasaban a ser no vinculantes como la del 9N o las elecciones plebiscitarias del 27S. Esta vez no podían retroceder (o no podían hacerlo antes de que se votara) y se vieron forzados a convocar un referéndum vinculante pero que podía dejar de serlo si el Estado impedía un porcentaje bastante significativo de votos. Así garantizaron las urnas pero también nos dijeron que hiciéramos cola pacíficamente sin impedir que la policía entrara a cerrar las escuelas. O así estuvieron a punto de desconvocar el referéndum el mismo 1 de octubre al mediodía. Porque el mensaje debía ser "nosotros hemos hecho todo lo posible para hacer el referéndum, pero no ha podido hacerse por culpa del Estado". Pero sí. La gente autoorganizada lo hicimos posible. Desde aquel día 1 la desorientación de ERC y PDeCAT fue evidente. Si hubieran tenido voluntad real de hacer efectiva la República la hubieran proclamado el día 3 en el contexto de la huelga general. Pero del 3-O lo que más les preocupaba era precisamente que en aquel contexto político surgera una movilización de masas, no controlada por ellos y convocada por organizaciones sindicales alternativas y con el apoyo de la izquierda anticapitalista. Porque sabían y saben que el camino para hacer efectiva la República debía sostenerse en la movilización popular y obrera, y sabían también que esa movilización se les podía escapar de las manos, tanto en la forma como en sus reivindicaciones. Por ello, “l’aturada de país” de ese día y la voluntad de rebajar progresivamente el grado de movilización popular desde entonces. Y por eso, la serie de retrocesos que conocemos con la voluntad de retornar a una "normalidad autonómica" (imposible desde entonces) con los mínimos costes políticos para ellos.

Pero que ERC y PDeCAT vuelvan a hablar tan abiertamente de negociar con el Estado y de acordar un referéndum pactado sólo unos meses después de decir que ya habían agotado todas las vías para hacerlo y que es imposible y, sobre todo, sólo unos meses después del 1-O, sólo se puede entender, además de por el contexto de represión generalizada y que sufren directamente sus propios dirigentes, por la ausencia de una dirección política alternativa y diferenciada que denuncie sus retrocesos y exija contundente y constantemente que cumplan el mandato del 1-O o que den un paso al lado. Este papel le corresponde a la CUP-CC que hasta ahora lo ha jugado intermitentemente y con timidez. Por otra parte, para este 11S la consigna central de la manifestación de la Izquierda Independentista ha sido "Autodeterminación". ¿Si entendemos por autodeterminación el derecho de los pueblos a determinar libremente su estatus político, es que no lo hicimos ya el 1-O?

Hay posiciones dentro de la Izquierda Independentista y Anticapitalista que dicen que el mandato del 1-O ya no sirve para el momento actual o que por falta de fuerzas debe plantearse otra hoja de ruta que incluya alguna nueva consulta para re-acumular fuerzas. Y lo hacen con diferentes argumentos pero que tienen como mismo nexo la cuestión de la correlación de fuerzas y las mayorías sociales.

¿No intentar hacer efectiva la República después de declararse la fue producto de la falta de fuerza del movimiento o fue decisión unilateral de las direcciones de PdeCAT y ERC?¿ Qué día falló la gente cuando desde las instituciones se avanzó? El argumento de "no tuvimos fuerzas suficientes" implicita una derrota del movimiento en la calle que no ha existido. Ha existido una traición de la dirección política al mandato popular que, acompañada de una ausencia de dirección alternativa y de un contexto de fuerte represión ha desconcertado a la gente. Pero no podemos decir que no había suficiente fuerza cuando el 1-O la capacidad de movilización y organización del movimiento pasó por encima de todo, desde el Estado hasta las previsiones que hacíamos las organizaciones de la Izquierda Independentista y anticapitalista.

Renunciar a lo que la gente ha decidido masivamente con el argumento de que el Estado nos pasará por encima y nos aplastará, comparando en abstracto su fuerza y ​​la del movimiento es la fórmula más fácil para llegar a la conclusión de que cualquier proceso revolucionario o de cambio por la vía de la movilización es imposible. A priori y en abstracto siempre tiene más fuerza un régimen o un Estado que el movimiento que le hace frente. Cuando el pueblo griego votó no a seguir pagando a la Troika la deuda que le ahogaba y Tsipras decidió incumplir el mandato popular lo hizo con el argumento de que no estaban preparados para hacer frente a las consecuencias de lo que suponía y no quería el sufrimiento de su pueblo, es decir, "salvar al pueblo traicionando lo que ha decidido el pueblo". El 1-O, cuando el Estado esperaba con las brutales imágenes de la represión asustar a la gente y que se fuera a casa pasó lo contrario. Bajó gente de casa que no tenía pensado votar ni defender las urnas. Pero no lo olvidemos, incluso aquella gente que decidió bajar el mismo día también votó. Y el 1-O nadie votaba de broma. La gente asume las consecuencias de lo que hace. No caigamos en el paternalismo traidor de Tsipras.

Es evidente que a fecha de hoy no estamos al mismo nivel de movilización que en octubre pasado. Pero no estamos menos movilizados/das que hace dos octubres cuando exigíamos el referéndum al Gobierno y estamos más organizados/as as fruto de la experiencia de estos meses y que toma cuerpo en los mismos CDRs que hace apenas un año se iban creando por barrios y escuelas para defender el Referéndum y después (y nadie lo puso en cuestión) cambiaron la R para defender la República. Coincidimos que hay que ensanchar la base, pero seguramente no en cómo lo tenemos que hacer. Diciendo a la gente que "ahora no tenemos suficientes fuerzas y las debemos re-acumular" sin plantear objetivos claros y un plan de lucha no acumulamos fuerzas sino que agotamos las que tenemos. Del mismo modo, la elaboración de un proceso constituyente sin que éste sea asumido institucionalmente, es decir, sin ruptura con el Estado también puede generar desgaste en lugar de servir para acumular fuerzas.

Junto con las consignas contra la represión, hay que mantener con toda la fuerza la consigna de exigir al Gobierno que haga efectivo el mandato del 1-O. Para ello se deben plantear exigencias concretas que hagan avanzar hacia la República y que liguen la asunción de la soberanía nacional con la conquista de derechos sociales. Se debe exigir al Gobierno con contundencia y constancia pasos adelante o que se vayan. Hay que poner límites de tiempo para el cumplimiento de medidas concretas que mejoren las condiciones de vida de la gente, que obedezcan al pueblo y desobedezcan al Estado. Se debe poner fecha a la puesta en marcha de las leyes sociales que suspendió el TC. Se debe exigir la supresión de los conciertos educativos a las escuelas del Opus Dei que impuso el PP vía 155. Se debe exigir al Parlament de Catalunya que decrete la amnistía de los y las presas políticas y que, si no lo hace el Estado en un tiempo determinado, abra las cárceles y libere a los y las encarceladas injustamente y garantice el libre retorno de las exiliadas.

Si el Gobierno está a la altura, la gente estará en las calles para defender estas medidas que nos harán avanzar nacionalmente y socialmente. Si, como creemos que sucederá, el actual Gobierno no lo hace, en un tiempo determinado y anunciado públicamente, la CUP-CC debe exigir a PDeCAT y ERC que se marchen y debe llamar a la formación de un Frente de Izquierdas capaz de llevar a cabo un programa de medidas de urgencia para la mejora de las condiciones de vida de las clases trabajadoras y populares. Un programa que a la vez será republicano y anticapitalista, en tanto que no puede estar sometido a la legalidad del Régimen del 78 ni al pago de la deuda si quiere atender realmente a las necesidades de la gente. Este programa supone en si un choque y ruptura con el Estado y por lo tanto debe hacerse efectivo con movilización permanente. Pero si la dirección está a la altura, el pueblo lo estará como lo estuvimos el 1-O y el 3-O la vez que la aplicación desde el primer momento de medidas sociales debe permitir la incorporación de nuevos sectores de la clase trabajadora a su defensa.

Este choque con el Estado no puede quedar aislado y necesitaremos la solidaridad del resto de pueblos. La forma de hacerlo es la misma que la de ampliar la base social en Cataluña: avanzando con medidas concretas y ligando la lucha por la autodeterminación de los pueblos y contra la Monarquía en todo el Estado con la mejora de las condiciones de vida de la gente trabajadora.

Pedro Mercadé, militante de Lucha Internacionalista (LI)
@pedromercade



lunes, 24 de septiembre de 2018

28S: Vamos por un nuevo #gritoglobal por el aborto legal


La lucha del movimiento de mujeres a nivel mundial viene haciendo temblar la tierra en la pelea contra los gobiernos capitalistas, que niegan nuestros derechos. Realizamos el segundo paro internacional de mujeres contra la desigualdad salarial y los planes de ajuste, salimos a las calles contra la violencia de género y sexual y por el aborto legal y conquistamos con la movilización avanzar con el derecho al aborto en Irlanda. Porque sabemos que la historia de nuestros derechos es la de la conquista en las calles, este 28S, día de acción internacional por la despenalización y legalización del aborto, tenemos el desafió de impulsar una jornada global por el aborto legal.

En el marco de la oleada de las luchas de las mujeres, la pelea por el aborto legal en la Argentina generó una marea verde que se expandió por el mundo, con una inmensa solidaridad internacional y con el despertar de esta pelea en América Latina, región dónde en la mayoría de los países el aborto se encuentra o restringido o totalmente prohibido. En Chile, en México, Venezuela, Perú, Paraguay, Costa Rica, Colombia y Brasil las mujeres retomaron con fuerza esta lucha. Los pañuelos verdes se volvieron un símbolo que representa la pelea por el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos. Asimismo se han realizado movilizaciones muy importantes en varias ciudades de Brasil, Chile y México.

La Iglesia Católica, una de las principales instituciones responsables de la ilegalidad del aborto en todo el mundo, se encuentran atravesando una fuerte crisis por su papel reaccionario ante las luchas del movimiento de mujeres y diversidad. Pero también envuelta en los escándalos de abusos sexuales a niñas, niños y adolescentes, lo que se generó movilizaciones durante el último viaje del Papa Francisco a Irlanda, dónde más de 14.500 personas se han declarado víctimas de abusos sexuales por miembros de la iglesia con el encubrimiento de las jerarquías eclesiásticas. A esto, se le suma un informe judicial en Pensilvania que relevó más de 300 sacerdotes involucrados en 1.000 casos de abuso sexual de la iglesia católica en Estados Unidos y los nuevos cientos de casos en Alemania. Meses atrás el Papa se vio obligado a hacer renunciar a todos los obispos de la Iglesia chilena por la mega causa judicial por abuso sexual a niños y adolescentes, que involucran a más de 150 miembros de la iglesia, con más de 250 causas de abuso.

Producto de la rebelión del movimiento de mujeres a escala global, es que hoy estamos en mejores condiciones para seguir dando la pelea por el derecho al aborto en el 40% del mundo dónde todavía es clandestino. Reflejo de esto, es la presentación del proyecto de despenalización del aborto en Chile o la presentación judicial realizada por el PSOL en Brasil para terminar con la criminalización de las mujeres que deciden interrumpir sus embarazos.

El 28S, tenemos que seguir en las calles para realizar el segundo grito global por el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos. Para que las más de 1.400 millones de mujeres que vivimos en países donde el acceso al aborto presenta algún tipo de restricción podamos decidir. Para terminar con la ilegalidad de este derecho que el sistema capitalista patriarcal pretende conservar en la clandestinidad para mantenernos sumisas y controladas, para superexplotarnos. Y sobre todo, para acabar con las más de 47 mil mujeres que mueren cada año por complicaciones relaciones a los abortos clandestinos. Los abortos inseguros son responsables del 8 al 11% de la mortalidad materna global, y son las mujeres trabajadoras, pobres, jóvenes y migrantes, las que terminan pagando con sus vidas. Son los gobiernos capitalistas los responsables de la clandestinidad y la muerte de las mujeres por abortar.

También este 28S tenemos que seguir en las calles contra el intento de establecer trabas en los países donde las mujeres ya conquistaron el derecho al aborto, a través de la objeción de conciencia o recortes en el sistema de salud, como ocurre en los Estados Unidos con el gobierno reaccionario y machista de Trump. Cómo las mujeres del estado español y las polacas es con la movilización del movimiento de mujeres que podemos frenar los intentos de restringir el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos.

Desde la Unidad Internacional de las y los trabajadores- Cuarta internacional (UIT-CI) llamamos al conjunto del movimiento de mujeres, las organizaciones feministas y partidos políticos y organizaciones sindicales a organizar acciones en los distintos países, para seguir en las calles por educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar y aborto legal para no morir. Y por un movimiento de mujeres que pelee por contra la opresión patriarcal y se una a las luchas del resto de los sectores oprimidos y explotados en una perspectiva socialista en todo el mundo.

Unidad Internacional de las y los trabajadores- Cuarta internacional (UIT-CI)







lunes, 27 de agosto de 2018

¡Abajo el paquetazo capitalista de Maduro!


El gobierno de Maduro dejó a un lado el doble discurso seudosocialista y se quitó la careta una vez más. Decidió descargar todo el peso de la crisis sobre los trabajadores y el pueblo aplicando un paquete de ajuste brutal, que hace palidecer las medidas adoptadas en 1989 por el gobierno de Carlos Andrés Pérez en acuerdo con el FMI.

El gobierno anunció, junto a la entrada en vigencia del nuevo cono monetario, una serie de medidas leoninas contra el pueblo trabajador, que a su vez benefician a los empresarios y transnacionales.
Exoneró del pago del impuesto sobre la renta a los importadores y a las transnacionales petroleras. Aumentó la gasolina, llevándola por primera vez en la historia del país a precios internacionales. Previamente ya había autorizado el incremento de las tarifas de los servicios públicos. Estas se incrementarán centenares de veces, y el precio de la gasolina se multiplicará miles de veces.

El viernes 17 de agosto, el gobierno anunció nuevas medidas que acompañarán a las planteadas cuatro días antes. Lo fundamental de dichos anuncios es que se aumenta el IVA en un tercio, pasando de 12 a 16%; se unifica el tipo de cambio y se aumenta el salario mínimo, que ahora será de BsS 1800, es decir, 180 millones de los BsF actuales, aproximadamente 30 dólares mensuales. El gobierno asume por 90 días el diferencial de la nómina salarial de las pequeñas y medianas empresas privadas, lo que se constituye en un gigantesco subsidio a la burguesía nacional.

Se establece un sólo tipo de cambio ligado al bono de deuda denominado Petro, el cual fluctuará, llevándose a cabo 3 subastas semanales mediante el Dicom, con la meta de llegar a 5 subastas semanales. Este proceso llevaría al desmontaje del control de cambio. Otro anuncio importante es que el gobierno equipara la tasa oficial en los hechos con el dólar paralelo, y establece el dólar oficial en 6 millones de bolívares actuales. Es decir, lo llevó en menos de una semana de 2,9 a 6 millones de BsF por dólar.

Un paquete capitalista contra el pueblo trabajador

Las medidas instrumentadas por el gobierno de Maduro dicen procurar eliminar el gigantesco déficit fiscal, de hecho una de las consignas del gobierno es "déficit cero". Ya veníamos diciendo que la crisis económica era pavorosa. El gobierno necesita desesperadamente recursos financieros, para ello trata de incrementar sus ingresos metiendo la mano en los bolsillos del pueblo trabajador, pero al mismo tiempo con gigantescos subsidios y exenciones de impuestos favorece a los empresarios, importadores y transnacionales petroleras, con lo cual vuelve a incrementar el hueco fiscal.
Ninguna de las medidas que el gobierno está aplicando, y ya venía discutiendo desde la realización del congreso del Psuv, va en beneficio de los trabajadores y el pueblo. Todas son medidas dirigidas a recuperar los negocios capitalistas.
La consecuencia inmediata del ajuste será una profundización de la hiperinflación, especialmente con el impacto que tendrá el aumento de la gasolina, incluso, los precios se dispararán antes de que este aumento entre efectivamente en vigencia, licuando el pírrico aumento del salario mínimo anunciado.
El aumento de la gasolina y el mantenimiento del subsidio, pueden producir un mercado paralelo de combustible, incluso ya se dice que estarían vendiendo el carnet de la patria en la frontera. Lo más probable es que las distorsiones ya presentes en la economía se agravarán.

La implementación del nuevo cono monetario el próximo 20 de agosto, causará una gran confusión en las personas, que deberán eliminar 5 ceros a los precios. No está claro cuántos billetes del nuevo cono entrarán en circulación, ni sabemos si continuará la escasez de efectivo, y la plataforma para pagos electrónicos está de por sí cercana al colapso.

Más allá del impacto causado por los anuncios, es necesario tener claro que el gobierno aplica un paquetazo capitalista brutal, que agravará las condiciones de vida de la mayoría de la población oprimida y explotada. El salario seguirá siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas de alimentación, medicinas y transporte, la tragedia social que padecemos se agravará a límites insospechados.

Las medidas adoptadas por el gobierno, claramente dirigidas contra el pueblo, pondrán a la orden del día la necesidad de luchar y enfrentarlas en la calle.
Los trabajadores y el pueblo no podemos pagar la crisis creada por el gobierno, banqueros y transnacionales

Debemos sobreponernos al primer impacto de los anuncios. No es con lamentaciones que podremos salir de esta tragedia. Hoy más que nunca debemos movilizarnos para enfrentar en la calle el paquetazo capitalista del gobierno.

Hay que redoblar la movilización que ya está en curso. No podemos permitir que el capitalismo salvaje que administra el gobierno chavista lleve a la muerte y al hambre a la única clase productiva de la sociedad: los trabajadores.

Hoy es más necesario que nunca unificar las luchas para potenciarlas y masificarlas ¡Por una Coalición o Coordinación nacional de luchas que convoque a una gran marcha en Caracas de todos los sectores! ¡Preparemos desde las bases en asamblea un gran paro nacional contra el gobierno y su paquetazo de ajuste¡ ¡Sigamos en la calle por salario igual a la canasta básica! ¡Indexación mensual del salario a la inflación!

Por un Plan Económico Alternativo Popular

Si bien sólo un Gobierno de los Trabajadores y el Pueblo, que ponga en marcha la construcción de un nuevo modelo económico basado en la planificación democrática de la economía, nos podrá sacar de manera estructural de esta tragedia, además de luchar por el aumento de salarios igual a la canasta básica, es imperioso luchar por medidas estructurales y de fondo, para que sean los capitalistas los que paguen la crisis, en ese sentido planteamos luchar por el no pago de la deuda externa; por una industria petrolera 100% estatal sin empresas mixtas ni transnacionales; por la confiscación de los bienes de los corruptos; una reforma agraria que permita avanzar hacia el autoabastecimiento de alimentos; la eliminación del IVA y una reforma tributaria progresiva, entre otras medidas que permitan superar la debacle que estamos viviendo.



Partido Socialismo y Libertad, sección venezolana de la UIT-CI


http://www.uit-ci.org/index.php/mundo/2018-04-05-19-26-05/2089-2018-08-23-18-30-18

viernes, 3 de agosto de 2018

#8A: ¡Apoyemos la lucha en Argentina por el aborto legal, seguro y gratuito!

La movilización del movimiento de mujeres a nivel mundial está poniendo en evidencia como la historia de los derechos de las mujeres es la historia de la lucha en las calles. En esta cuarta oleada con la movilización estamos poniendo en jaque a los gobiernos que vienen negando nuestros derechos. Con la fuerza y masividad logramos conquistas, en particular en relación al derecho al aborto legal, seguro y gratuito.

En mayo las irlandesas consiguieron un triunfo con el 70% de los votos en un plebiscito a favor del derecho al aborto, en un país de fuerte peso de la Iglesia Católica. El año paso, tanto en Chile como en Bolivia se avanzó en el aborto por causales. El 13J las argentinas conquistaron la media sanción en el Congreso del aborto. Y el 8 de agosto lo tratará el Senado para que sea ley. Miles se de mujeres continúan la movilización para lograrlo. Enfrentado a los partidos patronales y a los voceros de la Iglesia. Es que las mujeres venimos haciendo temblar la tierra y arrancando a los gobiernos patronales un derecho negado con el objetivo de controlar nuestros cuerpos y matenernos sumisas para superexplotarnos. Pero en el marco de esta nueva oleada feminista mundial, el efecto expansivo de la lucha tiene que hacer avanzar el derecho a decidir sobre nuestros propios cuerpos en el 40% del mundo dónde el aborto está restringido.

América Latina es una de las regiones con las legislaciones más restrictivas en materia de aborto. Seis de los siete países del mundo que prohíben en todos los casos la interrupción del embarazo, aún en los que peligra la vida o la salud de las mujeres, están en la región. En consecuencia, 760.000 mujeres reciben tratamiento médico por complicaciones derivadas de abortos en condiciones de riesgo y es la principal causa de mortalidad materna a nivel mundial.

Una de las principales razones por el cual se niega este derecho es por el peso de la reaccionaria y machista Iglesia Católica. Pero la rebelión de las mujeres profundiza la crisis de la Iglesia Católica, principalmente en la juventud. Con el avance en materia del aborto en Irlanda y en Argentina tenemos que profundizar el impulso de estas luchas para que se terminen las muertes por abortos clandestinos y para que de una vez por todas las mujeres podamos ser libres de decidir.

La movilización en Buenos Aires de más de 1.000.000 de personas el 13J ha sido acompañado de concentraciones en las embajadas argentinas o consulados en varios países del mundo en solidaridad mostrando el carácter internacionalista de este movimiento. Es que la opresión de las mujeres no tiene fronteras. Cada lucha que da el movimiento en un país fortalece la pelea en otros. Por eso, la conquista de la media sanción en el Congreso Nacional del derecho al aborto legal dejó una enseñanza que entusiasma al conjunto de las mujeres de latinoamericanas: con la movilización se puede torcer la balanza a nuestro favor.

La marea verde que recorre a la Argentina se expande por el continente. En Chile, en México, Venezuela, Perú, Paraguay, Costa Rica y Brasil las mujeres recibieron con una gran alegría la media sanción y recargaron sus fuerzas para aprovechar el momento histórico para impulsar estas peleas en sus países. Los pañuelos verdes llegaron para quedarse y en cada país las mujeres deciden tomar este símbolo de la lucha por el aborto, con colores propios e imágenes características. Reuniones de coordinación y compañas están siendo impulsadas en la pelea por este derecho. El 22 de junio en varias ciudades brasileras las mujeres salieron a las calles por una ley del aborto. El 25 de julio las chilenas preparan una gran movilización por el derecho a decidir.

Si el aborto es ley en la Argentina el próximo 8 de agosto, se convertirá en el país de la región con mayor población en legalizar esta práctica y abrirá una mejor situación política para el conjunto de las mujeres latinoamericanas. Por eso, la Campaña Nacional por el derecho al aborto impulsa la realización de concentraciones en #8A en las embajadas o consulados de Argentina y una jornada mundial el 28 de septiembre en el marco del día global por el derecho al aborto.

Desde la Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta internacional llamamos a las organizaciones de mujeres, feministas, sindicales, políticas, estudiantiles y movimientos sociales que se reclaman defensores de los derechos de las mujeres a organizar en cada país, acciones unitarias frente a embajadas o consulados argentinas para el #8A y organizar una jornada global para el 28 de septiembre por el aborto legal seguro y gratuito. Fortalezcamos la pelea por el derecho a decidir en Argentina y en todo el mundo y por un movimiento de mujeres internacionalista, antipatriarcal, anticlerical y anticapitalista.

Unidad Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)
13 de Julio de 2018

viernes, 27 de julio de 2018

Chile: desde Isadora repudiamos los intentos de asesinato a 3 compañeras, vividos durante la marcha de ayer ¡Ya no les tenemos miedo!

Durante la masiva marcha que convocó a más de 30 mil mujeres en las calles de santiago y cientos de miles en el resto del país, tres compañeras fueron apuñaladas en las cercanías del escenario donde se realizaba el acto final.

Este hecho se da en el marco del ascenso sostenido por los derechos democráticos de las mujeres. Estas movilizaciones que se vienen dando en nuestro país, expresan el crecimiento de las luchas de las mujeres a nivel mundial, donde específicamente se vienen dando importantes triunfos por el derecho al aborto.

Debido al tremendo apoyo social que tiene el movimiento, es que los sectores más conservadores de la derecha en nuestro país se ven obligados a apoyarnos. La iglesia además no ha podido levantarse como un bastión para enfrentarse a la movilización que venimos llevando las mujeres.
Esto provoca que los sectores más machistas y conservadores,al no tener el apoyo público del gobierno y no poder expresar su posición, busquen enfrentarnos con acciones aisladas y terroristas que sólo buscan amedrentarnos. Es por ello, que este grupo, el Movimiento social patriota, de corte neonazi y de ultraderecha, realizó barricadas y pintadas pidiendo el exterminio de las mujeres que somos activistas y culminaron apuñalando a tres de nosotras. Esto lo hicieron con total impunidad frente a carabineros y fuerzas especiales, que no hicieron nada por cuidarnos, lo que demuestra que el gobierno sólo los manda para reprimirnos.

Es por esto que exigimos la más amplia condena del gobierno, de los parlamentarios y de la oposición a estos hechos, pidiendo cárcel inmediata a los culpables.

Hacemos un llamado desde el movimiento de mujeres de Chile, a todas nuestras compañeras del movimiento de mujeres internacional para que se solidaricen con nuestras tres compañeras apuñaladas; y además llamamos a que todas las organizaciones estudiantiles, partiendo por la Confech (Confederación de Estudiantes de Chile ), los movimientos sindicales, con la CUT y el NO MAS AFP a la cabeza, como así también todos los movimientos sociales y políticos, se solidaricen inmediatamente con todas las mujeres movilizadas del país y juntes convoquemos a una manifestación nacional donde en las calles, enfrentemos a estos sectores de ultraderecha que quisieron asesinar a nuestras tres compañeras.

26 de julio de 2018
Isadora-Chile





miércoles, 25 de julio de 2018


¡Solidaridad con los trabajadores migrantes venezolanos! ¡Que se reconozca su condición de refugiados!




Miles de trabajadores venezolanos cruzan todos los días a pie las fronteras con Colombia y Brasil, huyendo de la miseria y el hambre a las que el gobierno venezolano les condena mediante un plan de ajuste que ha reducido el salario promedio a menos de 5 dólares mensuales. Entre 2015 y 2018 se estima que han salido del país alrededor de dos millones de personas, un 6% de la población. Según algunas encuestas, alrededor de un tercio de la población quiere emigrar para escapar de la hiperinflación, la criminalidad violenta y la represión.

Venezuela hasta hace pocos años no tuvo una tradición significativa de emigración. Durante la segunda mitad del siglo XX Venezuela más bien recibió inmigrantes de Europa y América Latina, un importante número de ellos de la vecina Colombia. Como parte de la polarización política y social en el marco del golpe de 2002 se da una primera oleada de emigración, fundamentalmente limitada a la clase media alta y la burguesía. Pero a partir de la crisis económica de 2013 y hasta la actualidad, con la contracción brutal de la economía y el ajuste inflacionario que liquida los salarios, se genera una ola de emigración cada vez mayor de la que participan sobre todo los asalariados y cuentapropistas, en condiciones cada vez más precarias.

El gobierno venezolano niega a la población la posibilidad de acceder de manera oportuna a pasaportes y otros documentos, alentando el pago de sobornos para obtenerlos, tan elevados que la mayoría de las personas no pueden pagarlos.

Como parte de esta ola de emigración, miles de venezolanos se encuentran en el norte de Brasil y el oriente colombiano en condiciones de miseria y extrema vulnerabilidad, hay casos de esclavismo en el norte brasileño en haciendas de los que han sido víctimas trabajadores venezolanos, incluso han sido víctimas de ataques xenófobos en la ciudad de Cúcuta, abundan las denuncias de feminicidios contra venezolanas en Perú, y crece una industria de trata de mujeres venezolanas con fines de explotación sexual en toda Latinoamérica. Muchos se embarcan en naves precarias hacia las Antillas bajo el yugo holandés o a Trinidad y Tobago, país donde las autoridades encarcelan a centenares de inmigrantes venezolanos y los amenazan con sentencias de hasta dos años de cárcel.
Ante toda esta situación el gobierno venezolano no brinda ninguna asistencia a los venezolanos en el exterior.

Según el discurso oficial, presente en los medios de comunicación del gobierno y los discursos de Maduro, los emigrantes son "blancos, descendientes de europeos, de clase media" y personas "que no aman a su patria", que la abandonan en momentos de dificultades. Demostrando una vez más el talante ultra reaccionario del gobierno. La oposición de derecha agrupada en la MUD, también instrumentaliza la crisis de la emigración, como se refleja en las declaraciones de Julio Borges, quien advirtió que Latinoamérica se puede "contaminar" de problemas que sufre Venezuela como la criminalidad violenta, debido al flujo de inmigrantes venezolanos. Una declaración que estigmatiza a los inmigrantes venezolanos y alienta medidas restrictivas por parte de los gobiernos de la región.

Las transnacionales petroleras se benefician con la superexplotación de los asalariados venezolanos. Llamamos a los trabajadores de EEUU, Estado español, Noruega, Francia, Italia, etc., a denunciar que Chevron, Repsol, Total, ENI, y las demás transnacionales en las empresas mixtas petroleras pagan salarios de menos de 5 dólares mensuales a los trabajadores venezolanos.

Ante la destrucción del nivel de vida de la clase trabajadora venezolana por parte del gobierno, a tal punto que es imposible subsistir con el salario promedio, los trabajadores migrantes venezolanos deben ser considerados refugiados, desplazados forzados por la debacle económica, y los países que los reciben deben brindarles toda la asistencia necesaria, incluso recibirlos aunque no dispongan de pasaporte, en vista de que el gobierno de Maduro le niega la documentación a sus ciudadanos. Los gobiernos de la región deben adoptar medidas para impedir que los trabajadores que huyen de la esclavitud en Venezuela sean nuevamente sometidos a condiciones de explotación esclavista en los países a los que migran, debido a su situación vulnerable.


23 de julio de 2018
Unidad Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI)






martes, 10 de julio de 2018

Haití: ¡El levantamiento popular derrotó el gasolinazo del FMI! ¡Abajo el gobierno títere de Jovenel!



Un aumento del 38% en el precio de la gasolina, 47% en el gasoil y 51% en el querosén, generó una masiva respuesta del pueblo haitiano, que desde el 6 de julio salió a las calles de Puerto Príncipe, Cap-Haitien, Petit Goave, Les Cayes y Jacmel. Dos estaciones policiales fueron incendiadas, numerosas barricadas se levantaron y las calles fueron tomadas por el pueblo trabajador, en un genuino levantamiento contra la medida pactada por el gobierno de con el Fondo Monetario Internacional el pasado mes de febrero, como parte de un plan de ajuste.

Particularmente el aumento del querosén es una medida profundamente antipopular, pues para gran parte de la población sin acceso a gas doméstico ni electricidad es un combustible indispensable para cocinar.

Ante la presión popular, sectores del parlamento se reubicaron contra el aumento de los combustibles y al día siguiente del estallido social el gobierno anunció que se suspende indefinidamente la medida.

El gobierno del empresario derechista Jovenel Moïse acusa una gran debilidad. Llegó al poder luego de dos elecciones fraudulentas, una en 2015 y su repetición en 2016; ambas fueron impugnadas y repudiadas por grandes movilizaciones. Su juramentación ocurrió recién en enero de este año. Es el heredero directo de más de trece años de ocupación militar por parte de las tropas de la Minustah, contingente enviado por la ONU para sostener al régimen surgido del golpe de Estado contra Jean Bertrand Aristide en 2004. El año pasado la Minustah anunció su disolución para dar paso a un contingente policial multinacional de menor tamaño, la Minujusth. Además de ello, el financiamiento petrolero brindado por el gobierno venezolano, un importante subsidio que benefició al régimen heredero del golpe durante más de una década, ha menguado como consecuencia de la crisis en el país suramericano.

A todo esto se suma una crisis en las fuerzas policiales, que se acuartelaron, negándose a responder a las órdenes represivas del gobierno. En ese marco, el descontento popular se ha desbordado y no se limita al tema de los combustibles sino que exige la salida del gobierno títere del FMI y el imperialismo.

Las tropas de ocupación de la Minustah acumularon un prontuario terrible de abusos contra los derechos humanos, la generación de una epidemia de cólera, y abusos sexuales. Estaban integradas principalmente por tropas latinoamericanas provistas por los gobiernos "progresistas" de Brasil, Argentina, Uruguay, Ecuador y Bolivia, entre otros. Es fundamental la solidaridad internacional para exigir que la Minujusth no reprima al pueblo haitiano y exigir su retirada del país.

Pese a su gran masividad, la revuelta popular carece de una dirección política. Es imprescindible construir organismos autónomos de lucha que levanten un programa político para sacar a Haití de la terrible situación económica y social a la que fue conducida por siglos de invasiones y agresiones militares, dictaduras oligárquicas, políticas de saqueo y superexplotación al servicio de la burguesía y el imperialismo. Llamamos a la solidaridad de todos los trabajadores y los pueblos con Haití, en defensa de su derecho a la autodeterminación y a librarse de un gobierno antipopular impuesto por tropas de ocupación. Por una salida obrera y popular a la crisis que arranque por el desconocimiento de la ilegítima deuda externa, cuyo origen perverso se remonta a la retaliación del colonialismo francés ante la revolución haitiana y el surgimiento de la primera nación independiente del Caribe.

¡Que viva la lucha del pueblo trabajador haitiano!

¡Abajo el gobierno títere de Jovenel Moïse!

¡No a la intervención militar extranjera en Haití, fuera la Minujusth!

Unidad Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (UIT-CI)
7 de julio de 2018


jueves, 14 de junio de 2018

Catalunya. El caso de El Palau y la tormenta perfecta




Sobre el Instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca han confluido dos poderosas fuerzas. Una proviene del estado, de la necesidad de transformar el relato -que dio la vuelta el mundo- de las cargas brutales de la policía y la Guardia Civil el 1 de octubre. Desde entonces se ha puesto en marcha un operativo destinado a reconstruir la historia: se trata de presentar como víctimas oprimidas estas fuerzas policiales y como agresores aquellos que parecían pacíficos e inofensivos. El recurso es la denuncia por incitación al odio. Una medida concebida para defender las minorías, hoy se ha convertido en el instrumento preferido por el estado para criminalizar las muestras de rechazo contra la represión: un mecánico, un payaso, bomberos, vecinos y vecinas que protestaban contra la presencia policial, concejales y alcaldes que se han posicionado por los derechos y las libertades ... En este marco, se ha construido el relato sobre El Palau: que incluso los hijos e hijas de la Guardia Civil son objeto de trato humillante por parte del profesorado.

La segunda fuerza viene desde más lejos. Los partidos que han sido pilar de las instituciones desde la Transición deben explicar al resto del estado como es posible que un sector tan significativo del pueblo de Catalunya y con tanta determinación, quiera romper. Y la respuesta que construyen es que no se trata de una convicción libre -derivada de la quiebra del régimen del 78- sino el resultado de la manipulación de masas: la enseñanza que adoctrina y hace de los niños potenciales independentistas. Como harían los medios de comunicación públicos con el conjunto de la población. Así pues, habría que purgar y reformar estos dos «instrumentos de adoctrinamiento del independentismo», para que los catalanes vivan en armonía con la Monarquía borbónica. La acusación gratuita de que la enseñanza catalana adoctrina se repite sistemáticamente en las intervenciones de PP, C‘s y PSOE y en los medios políticos que influyen.

Estos dos movimientos estratégicos para la derecha española y para el propio estado, han confluido después del 1 de octubre y han caído sobre el instituto El Palau de Sant Andreu de la Barca provocando una tormenta perfecta de unas consecuencias tan imprevisibles como devastadoras, y no sólo para las personas directamente implicadas. Por eso si es importante la discusión sobre los hechos que se imputan al profesorado (que el profesorado y buena parte del alumnado en las aulas aseguran que no se produjeron), lo es más aún la instrumentalización política que se ha hecho del caso. Sólo con estos elementos podemos explicar el enorme vuelo que le han dado y como lo han convertido en una cuestión de Estado.

Una cuestión de Estado tratada como tal. Con la intervención de la fiscalía que pone en contexto las declaraciones en estos marcos de victimización de la policía española y la Guardia Civil y que aviva el fuego, identificando ante la prensa al profesorado y también a los alumnos, mecanismo que dispara la vergonzosa portada de El Mundo con nombres y apellidos y fotos de los docentes, y el altavoz de Albert Rivera lleva a las pintadas en las paredes del instituto. Pero, y no menos grave, la denuncia de Fiscalía identificando los alumnos abre inmediatamente la puerta para que el resto de la clase se sienta que también puede dar su opinión. La consecuencia, un aumento de la tensión.

Y al ser un tema recurrente en boca de dirigentes del PP y C‘s tanto en el Parlament catalán como en las Cortes españolas, el Gobierno envía dos secretarios de Estado, el de Seguridad y Educación a Barcelona. Los envía sólo a reunirse con las familias denunciantes y darles todo el apoyo. Ni pisan el instituto, ni el Departament d’Ensenyament, ni siquiera el Ayuntamiento. Probablemente sea el primer caso en que el Gobierno en pleno se pone a disposición de una acusación contra sus funcionarios, pues el profesorado lo somos. Si hay dos versiones de los hechos, ¿no sería obvio, querer escuchar lo que dice el instituto y el profesorado? Pero no, no necesitan escuchar nada porque su versión, la que les interesa, sólo es una. Y ponen a su servicio los recursos del estado.

Algunos elementos cuestionan la acusación contra el profesorado. Lo normal es que una familia que recibe una queja de sus hijos, lo primero que haga sea ir a exigir explicaciones en el instituto o en inspección antes de llevarlo directamente a la prensa. ¿Es normal que a las pocas horas numerosas televisiones se plantaran a las puertas del centro a la espera de airear la noticia? Meses después todavía no se ha presentado ninguna queja de ninguna familia ni en el centro ni en el Departamento de Educación. Es difícil entender que las familias implicadas no se presentan a ninguno de los intentos de mediación que hacen el Consejo Escolar, el Departament o el Ayuntamiento, cuando sus hijos continúan estudiando en el centro. El conflicto se mantiene abierto y se alimenta política y mediáticamente a lo largo de todos estos meses.

El Palau es la puerta de entrada de un operativo de largo alcance contra la enseñanza en Catalunya, que más tarde se extenderá al resto del estado. Para ponerlo en contexto, el Delegado del Gobierno en Catalunya, Enric Millo, habla de reabrir 135 expedientes que se cerraron y podrían afectar hasta 500 docentes. Esto tomaría la dimensión de una purga, idea que nos transporta inevitablemente a nuestros docentes de la república. De momento el caso de El Palau es una advertencia a todo el profesorado: ¡alerta lo que decís en clase! Y ya no sólo estamos hablando de temas relacionados con la relación de Catalunya y el Estado, estamos hablando de cerrar la puerta a las cuestiones de la actualidad que generan inquietudes a nuestras alumnos, que siempre han tenido un espacio para expresarlas ... porque toda reflexión crítica puede ser considera elemento de adoctrinamiento.

Ahora el objetivo es la escuela en Catalunya, pero el gobierno español prepara una «ley mordaza» también para la enseñanza en todo el estado. Partido Popular y Ciudadanos protagonizan una carrera para culpabilizar a la enseñanza pública en Catalunya y a los docentes, para sacar rédito electoral en el resto del estado. Por eso son tan importantes los comunicados de apoyo con los docentes de El Palau que se han empezado a recibir de Sevilla, Ávila o Valladolid, porque la cosa va más allá del debate sobre la independencia o no de Catalunya.

Y esta dimensión de la operación da vértigo. Pero no está escrito que se salgan. De nuestra parte está la gente, una gran mayoría: de profesorado que está al lado de los compañeros y compañeras, porque saben que les podría haber tocado a ellos, que llevan prácticamente todo el curso sufriendo esta situación muy difícil de gestionar en el día a día del centro. Durante meses, políticos y algunos medios han hecho escarnio público, y el ambiente se volvía infernal. Pero hemos dicho basta. A nuestro lado también están las familias porque conocen la labor que ha hecho el profesorado, porque no quieren que sus hijos e hijas tengan que vivir un clima enrarecido por tantas acusaciones perturbadoras, porque no permitirán que impongan una fractura entre los alumnos que nunca ha existido. A nuestro lado están muchos y muchas antiguas alumnas que quieren defender un instituto que ha sido un referente en sus vidas, porque puede ser también referente de sus hijos o hijas. Y gran parte de la comunidad educativa catalana que ve que lo ocurrido en El Palau podía haber pasado en cualquier otro lugar.
Organizar esta mayoría que sabemos que existe es la tarea, sin dejarnos a nadie que quiera estar. Han sido fundamentales las asambleas regulares del profesorado, de las familias, su coordinación con antiguos alumnos y con fuerzas políticas, sindicatos y movimientos de Sant Andreu de la Barca, que nos encontramos en la Plataforma de apoyo a los 9 del Palau. La primera movilización fue iniciativa de los antiguos alumnos y reunió mil personas a la puerta del Ayuntamiento. La segunda acción con mucha repercusión fue la presentación del comunicado de las familias que leyeron una veintena de madres y padres. El profesorado también hacía un llamamiento a la solidaridad. Han llegado comunicados de apoyo a las familias y al profesorado de toda Catalunya, de muchos lugares del resto del estado español y también internacionales. Se han presentado mociones en todos los ayuntamientos de Catalunya y en el Parlament. Ahora se prepara una movilización en solidaridad con el Palau y la enseñanza pública en Sant Andreu bajo el lema «Educamos en libertad» para el 3 de junio y una gran manifestación en Barcelona para el 10 de junio, impulsada por toda la comunidad educativa.

Josep Lluís del Alcázar
Miembro de Lucha Internacionalista


martes, 12 de junio de 2018

Colombia: elecciones del 17 de junio. Un voto crítico por Gustavo Petro para enfrentar a los partidos de la derecha


Terremoto político en Colombia

Un poderoso terremoto político se hizo sentir el pasado 20 de mayo durante la primera vuelta de las elecciones presidenciales realizadas en Colombia. Más de diez millones de sufragantes –cifra superior al 50% de quienes participaron-, utilizaron las candidaturas de Gustavo Petro, de Sergio Fajardo, el voto en Blanco y en menor medida hasta la candidatura testimonial de Humberto de La Calle, como herramientas para expresar su descontento con el establecimiento político forjado a sangre y fuego por los partidos políticos tradicionales de la derecha. El 17 de junio se realiza la segunda vuelta electoral entre el uribista Ivan Duque y Gustavo Petro, candidato de centroizquierda.

Asfixiados política, económica y socialmente millones de colombianos dieron una patada al tablero político. No alcanzaron las amenazas, el chantaje político, el clientelismo y hasta perversos hechos fraudulentos en la contabilidad de los votos, para torcer la decisión irreversible del pueblo para decir basta a las familias de la oligarquía, empresarios y terratenientes que han controlado el país a su antojo.

De este balance de fondo poco se quiere hablar. Es más, las cúpulas de los partidos políticos, los poderosos medios de comunicación e innumerables columnistas de diarios y revistas, pretenden encubrir esta realidad. Incluso algunos llegan al cinismo de querer demostrar que quienes votaron por Fajardo detestan a Petro y viceversa, cuando lo cierto es que ambas candidaturas fueron identificadas y utilizadas por los votantes, como mecanismo para rechazar en forma vehemente la enfermiza ambición de Álvaro Uribe de hacerse al control del aparato de gobierno a través de su titere Iván Duque.

Pero por más que lo intentan no logran invisibilizar este profundo fenómeno de rebeldía contra las estructras políticas actuales. Fenomeno político que es necesario catalogar como genuino, positivo, progresivo y urgente potenciar, para que en su desarrollo se incube una verdadera opción, consecuente, que presente salidas de fondo y responda a los grandes reclamos que hoy levantan los más humildes, los despojados, los explotados y los más oprimidos en el país.

Este poderoso movimiento sísmico en el ámbito político no finalizó el 20 de mayo. Quince días después, el Senado de la República, "cueva de corruptos", presionado por la opinión pública y los resultados de la primera vuelta, hubo de votar por "unanimidad"la convocatoria de una Consulta popular. En los próximos meses para los electores se deberán pronunciar sobre siete temas específicos:
1.- Reducción del salario de los parlamentarios.
2.- Ningún beneficio en materia de reclusión que gozan los condenados por corrupción.
3.- Procesos de licitacion pública mediante pliegos en todas las instancias de la adminsitración pública.
4.- Obligación de parlamentarios a presentar cuentas de su gestión, además de revelar sus declaraciones de renta.
5.- Sanción con extinción de dominio a quienes se apropien de los recursos públicos; y
6. Hacer públicas las propiedades e ingresos injustificados de los políticos y extinguirles el dominio.
7.- Fijar en tres el número máximo de periodos para los que pueden ser elegidos los miembros de corporaciones públicas.

Por su parte el Consejo Nacional Electoral, blindado por los partidos de la derecha, que en un principio desestimó las denuncias previas a la primera vuelta sobre las posibilidades de fraude y posteriormente argumento que algunas inconsistencias en los datos eran "normales" por comprensibles errores humanos, se ha visto forzado a tener que dar respuesta al reclamo de los apoderados de la campaña de Petro que han logrado demostrar que se presentaron groseras diferencias entre las Actas de Escrutinio y las de las Comisiones Escrutadoras en al menos 1.706 mesas que ponen en entredicho cerca de 600 mil votos.

Si a lo anterior se suma que los dirigentes de los partidos Liberal, Conservador, Cambio Radical, Partido de la U y de varias Iglesias han olvidado sus rencillas con Uribe para acompañar en la segunda vuelta al candidato Iván Duque en un desesperado intento por cerrarle el paso a Gustavo Petro, ello es la demostración palpable del tembladeral que hoy se vive en las estructuras de poder. Lastimosamente hasta el propio Sergio Fajardo, De La Calle y algunos dirigentes de la vieja izquierda nucleada alrededor del Polo Democrático, hoy contribuyen en esa causa, llamando a votar en blanco, porque temen que efectivamente el país "se les pueda salir de las manos". Ese es el gran temor, esa es la gran expetativa que cruza la realización de la segunda vuelta prevista para el próximo 17 de junio.

Curiosamente, como si no pasara nada, el saliente Presidente Juan Manuel Santos, posterior a la primera vuelta realizó una gira por Europa para materializar el ingreso de Colombia en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la adhesión a la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN), que además de reflejar una clara política de sumisión a dos poderosos organismos al servicio de los países imperialistas, tiene la intencionalidad de darle un mensaje al mundo que en Colombia no está sucediendo nada extraordinario. Vano esfuerzo, porque ya el propio directorio del FMI ha encendido las alarmas, sobre los riesgos que suponen los resultados de la segunda vuelta presidencial.

Prevalece la incertidumbre para la segunda vuelta

A menos de dos semanas para la segunda vuelta, los partidos de la derecha se dan por seguros ganadores. Los encuestadores anuncian a diario que crece la intención de voto por Duque y en contrapartida sostienen que nuevamente el voto en blanco se expresará en forma contundente, todo ello con la firme intención de desviar la atención de los electores. Pero tampoco ocultan sus temores. Todo es muy frágil y no saben en verdad cómo respondera el electorado en esta ocasión. Máxime si se tiene en cuenta que la diferencia de dos millones de Duque sobre Petro en la primera vuelta tiene mucha inconsistencia. Al hacer un estudio detallado, se puede apreciar que, por ejemplo en el departamento de Antioquia, bastión del paramilitarismo, de las bandas criminales legitimadas bajo la gestión de Álvaro Uribe, de los grandes terratenentes, donde más desplazamiento de población se produjo y mayores cantidades de tierras fueron usurpadas a las familias campesinas pobres, el candidato de la ultraderecha distanció por un millón cien mil votos a Petro. Esto refleja a las claras que allí operó una enorme presión, basada en amenazas directas a la población para que respaldaran a Iván Duque. Ahora, conocidos los resultados de la priemra vuelta, no sería nada extraña que los votantes de este departamentos se sumen al torrente político de la candidatura de Gustavo Petro.

Voto crítico por Gustavo Petro

Justo es reconocer que el interesante fenómeno político que hoy se despliega en Colombia no se puede catalogar como un giro a la izquierda, ni mucho menos es indicativo de una tendencia revolucionaria y socialista entre la población. Esencialmente es un acto de rebeldía política, democrático, contra la exclusión, contra todos los vicios que la política de empresarios y terratenientes ha engendrado, tales como la corrupción, la impunidad, el saqueo, el despojo, la degradación ambiental; y por sobre todo, un clamoroso rechazo al peligro de retorno a la violencia que un gobierno de ultraderecha como el uribismo pueda repotenciar en el país.

Puede decirse que Gustavo Petro, con su programa por "Una Colombia Humana" refleja muchos de estos deseos, pero no desde una perspectiva que elimine de raíz las causas que generan la inequidad económica, social y política. Su programa es un propósito de buenos deseos de "humanizar" el modelo económico capitalista, cuando lo que se trata es de subvertirlo, si es que de verdad se quieren salidas estables y duraderas, que sólo serán posible alcanzar de la mano de un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que apoyado en la movilización permanente de la población edifique un régimen auténticamente obrero, popular, democrático, al servicio de las grandes mayorías y soberano que rompa las ligaduras que atan a la nación a las potencias extranjeras.

Los integrantes de la Unidad Internacional de los Trabajadores (UIT-CI) constatamos esta enorme deficiencia del programa y de perspectivas que posee la candidatura de Petro y su movimiento. Por tal motivo lo menos que debemos hacer es advertirlo, de tal forma que en el futuro la clase trabajadora y los sectores populares no sientan una gran frustración al constatar que Petro no está dispuesto a traspasar los límites que le fija el modelo de desarrollo capitalista.

Pero también estamos en la obligación de reconocer la realidad y actuar activamente en este fenómeno genuino, positivo y progresivo que hoy se desarrolla a lo largo y ancho del país. No hay mejor forma de hacerlo que acompañando a la población rebelde y combativa en esta experiencia electoral, jugándonos a fondo para que los trabajadores de la ciudad y el campo, las comunidades indígenas, los jóvenes, los más humildes, las mujeres oprimidas y en general todos los excluidos, apoyen en forma crítica la candidatura de Gustavo Petro. Asi darle continuidad a la batalla contra la otra orilla en la cual se ha ubicado la ultraderecha con Ivan Duque y Álvaro Uribe como capitanes de campo del Centro Democrático, del Partido Liberal, del Partido Conservador, del Partido de la U, de Cambio Radical, de los grandes medios de comunicación, de las multinacionales y obviamente de los gobiernos de las potencias económicas y del región que no desean que en Colombia se desencadene un proceso de cambios y transformaciones profundas.

No hay tarea más importante en la presente coyuntura que llamar a depositar un voto crítico por Petro, sabiendo las limitaciones de su programa y siendo conscientes que hay que demandar salidas de fondo. Tarea que no finaliza el próximo 17 de junio, sino que debe proyectarse hacia el futuro, para que se traduzca en un gran saldo político y organizativo.

Hay que salir a convencer a los indecisos o a los que piensan depositar su voto en Blanco, que el hecho electoral tendrá mayor efectividad política si el 17 de junio se respalda la candidatura de Gustavo Petro. Al tiempo que se cumple esa tarea, hay que promover los espacios de debate donde se discuta cuáles son las salidades de fondo, cuál es el programa que hay que enarbolar, que tipo de organizaciones y dirigentes se requieren, así como las tareas de lucha y movilización directa en esta nueva etapa de la vida política nacional, para que esta gran ilusión de los trabajadores, la juventud y los sectores populares no se frustre en el corto plazo.

De tal modo proponemos el siguiente programa para el país y para luchar por una Colombia libre, soberana e independiente de todo yugo extranjero.
  • No a la bases norteamericanas y la adhesión a la OTAN.
  • Cárcel, expropiación de sus bienes y repatriación de capitales a todos los corruptos, de tal forma que dichos recursos sean utilizados para solventar las necesidades de la población.
  • Repudiamos la entrega de los recursos naturales y rechazar la economía extractiva que dilapida el patrimonio de la nación y provoca verdaderos desastres ecológicos como los que hoy se evidencian en la emergencia que se vive por la construcción de la presa Hidroituango.
  • Decimos No al pago de la fraudulenta deuda externa.
  • Aumento general de sueldos y salarios que alcance para cubrir el costo de la Canasta Familiar.
  • Empleos dignos mediante conratos a término indefinido.
  • No a la tercerización.
  • Plenos derechos de organización sindical para los trabajadores, de negociación colectiva y de huelga.
  • Por una profunda y radical reforma agraria que empiece por restituir la propiedad sobre la tierra a las familias campesinas que fueron desplazadas mediante la violencia y despojados de sus fincas.
  • Por la reestatización de empresas que fueron entregadas a multinacionales, especialmente las de servicios públicos.
  • Por educación gratuita en todos los niveles hasta la universidad.
  • Eliminar las leyes retrógradas que hicieron de la salud un botín para los empresarios, lo mismo que recupear los fondos de pensiones hoy en manos de los buitres financieros.
  • No más impunidad, castigo a los promotores de la violencia y el asesinato, empezando por Álvaro Uribe y su entorno familiar sobre quienes pesan más de 250 causas judiciales.

Estas son entre otras, consignas básicas que formulamos los militantes de la Unidad Internacional de los Trabajadores y proponemos sean impulsadas simultánemaente con la campaña electoral:
¡¡Gustavo Petro Presidente!!

Al margen de los resultados electorales, lo que queda claro es que se abren unas inmensas perspectivas para que lucha y la movilización directa se haga camino. Los docentes, los trabajadores de la rama judicial, las comunidades campesinas y populares, los transportistas que han sido la vangurdia de las luchas directas en el último período tendrán mejores condiciones para que sus luchas se potencien y obtengan triunfos. Confiamos que superado el obstáculo, que por su política y métodos ajenos al movimiento de masas representaba la existencia de las organizaciones guerilleras en el país en tanto distorsionaban la lucha de clases, el pueblo colombiano pueda dar un salto de calidad y sumarse al torrente de naciones y pueblos que luchan contra el modelo económico capitalista y abracen la causa del verdadero socialismo revolucionario con plena democracia obrera.

8 de junio de 2018
Rubén Osorio
Miembro de la Unidad Internacional de los Trabajadores – Cuarta Internacional (UIT-CI) Colombia




jueves, 7 de junio de 2018

Turquía y las elecciones del 24 de junio: El gobierno de Erdogan arrastra al país al desastre ¡La única salida es la movilización!


Después de arduas negociaciones, primó la posición del gobierno de "elecciones rápidas", que se realizarán el 24 de junio en un contexto en el que dos campos burgueses principales están en disputa. Por un lado, hay una "Alianza Pública" que intenta garantizar el régimen bajo el liderazgo de Erdogan. Y, por otro lado, está la "Alianza Nacional" que apunta al retorno al sistema parlamentario.

Además de estos dos campos principales, el HDP (Partido Democrático del Pueblo), alianza política pro kurda, aspira a superar el 10% del umbral electoral para poder participar en las elecciones parlamentarias. Para las elecciones presidenciales, el HDP postula al dirigente kurdo Selahattin Demirtaş como candidato, quién ha estado en prisión durante 15 años.

El objetivo principal de la "Alianza Pública", del reaccionario Erdogan, fue restablecer rápidamente las elecciones para tomar a la oposición por sorpresa, antes de que se acercara la crisis económica y para ganar tiempo para mantener su poder en decadencia. Sin embargo, el adelantamiento (se debían realizar en el 2019) de las elecciones no parece resolver los problemas de Erdogan. La dinámica de la crisis económica también se adelantó y este resultado se ha reflejado en la depreciación extraordinaria de la lira turca frente a las monedas extranjeras. Dada la deuda externa total de 400.000 millones de dólares y el déficit de comercio exterior de 50.000 millones de dólares, esta devaluación drástica de las moneda inevitablemente significará quiebras de empresas y bancos, lo que implicarà el camino para una ola de despidos y recortes del sector público. Ahora es bastante obvio que las políticas económicas de 16 años de Erdogan y AKP (Partido de Justicia y Desarrollo) han arrastrado al país a un desastre económico.

Sabiendo esta situación, los partidarios del gobierno están tratando de mantener el reaccionario régimen opresivo y antiobrero, concentrando todos los poderes en manos del Presidente Erdogan. Por otro lado, las partidos que componen la "Alianza Nacional" están haciendo generosas promesas de derechos democráticos y económicos, al mismo tiempo que intentan asegurar al capital nacional e internacional que garantizarán una "transición ordenada" después de Erdogan. Sin embargo, la crisis económica no permite tales "generosidades". El nuevo gobierno después de las elecciones, tendrá que optar por aplicar las políticas de austeridad del FMI o adoptar medidas económicas urgentes a favor de los trabajadores haciendo que el capital, el verdadero responsable de la crisis, pague por ello. Pero, nosotros tenemos claro en que tanto la "Alianza Pública" como la "Alianza Nacional" aplicarán las medidas de ajuste del FMI sobre las espaldas de los trabajadores y de los sectores populares y que ninguna de estas variantes representa una salida ante la crisis.

Por esto, el principal problema es que, en estas elecciones, no hay una opción para los trabajadores que sea independiente del capital y aborde nuestras demandas democráticas y sociales. Los líderes sindicales y los movimientos de se autoproclaman como de "izquierdas" y "socialistas", prefieren hacer política con los partidos de la oposición patronal, en lugar de construir una alternativa política de nuestra clase. Esta situación obstaculiza la visibilidad de una alternativa de ruptura con el régimen de Erdogan y arrastra a la clase trabajadora a un nuevo desastre económico y social.

Por otro lado, HDP, la alianza pro kurda, carece de una perspectiva de clase y está muy lejos de cerrar esta brecha debido a su actitud distante de la movilización de clase de las masas obreras. Sin embargo, pese a la ausencia de una alianza electoral de los trabajadores, es importante apoyar electoralmente a HDP y su candidato Demirtaş en las elecciones para detener el régimen reaccionario actual y hacer visibles las demandas democráticas de los kurdos.

Independientemente de los resultados de las elecciones, el nuevo gobierno que se formará bajo las actuales condiciones de crisis económica y política será un gobierno débil e inestable. Deberemos estar preparados para las movilizaciones para defender nuestros derechos democráticos y económicos contra las políticas opresoras y antiobreras del régimen.

Partido por la Democracia Obrera (IDP) de Turquía, sección de la UIT-CI