Unas 8.000 personas se han concentrado frente al parlamento griego en Atenas para protestar contra el acuerdo del gobierno izquierdista de Alexis Tsipras con los acreedores del país. De repente, suena música revolucionaria y cientos de personas con banderas rojas y la insignia de la hoz y el martillo comienzan a desfilar. La manifestación ha sido convocada por el Partido Comunista (KKE) y la puesta en escena es uno de sus fuertes. Es la segunda en contra de la administración de Syriza. La primera, el pasado jueves, fue seguida por disturbios en la capital.
El KKE fue la quinta fuerza más votada en las elecciones del 25 de enero. Consiguió el 5,5% de los votos y 15 diputados. Una de las bases de la campaña del partido fue la crítica a Syriza por ser un partido cercano al capitalismo. La misma crítica tienen para Izquierda Unida y Podemos en España.
El KKE denuncia que Alemania no pagó la deuda de la Segunda Guerra Mundial, y que los alemanes solo negocian en su beneficio.
También apoya la vuelta al dracma, dice que Grecia solo tiene futuro fuera de la UE, con una economía socialista.
Dicen que es imposible la permanencia en la UE y las políticas sociales.
La gente votará al KKE si Syriza les decepciona.Tsipras tendrá que lidiar con ese descontento a su izquierda, aunque todavía no le preocupa. Es más, alude constantemente al apoyo popular para intentar calmar las aguas revueltas de su partido. La oposición de la calle se ha materializado en las dos marchas de los últimos días con mucho efectismo, pero parece seguir siendo minoritaria. El 68% de los helenos está satisfecho con la forma de llevar las negociaciones por parte del gobierno, una cifra muy a tener en cuenta en una Grecia tan dividida políticamente.
En el comunicado del Buró Político del Comité Central del KKE explica que el pacto del gobierno de Syriza-ANEL con la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional mantendrán la política antipopular del anterior gobierno de ND y Pasok. Cualquier política social solo se llevará a cabo si no pone en peligro la disciplina fiscal y la recuperación de la economía.
Es por eso que la Nueva Democracia, el PASOK y otros partidos y fuerzas que apoyan el sistema, como la Federación Helénica de Empresas, que en los años anteriores apoyaron la política antipopular, han saludado el acuerdo del gobierno como algo positivo.
Para protestar contra el pacto el KKE llamó al pueblo de Atenas, del Pireo y del resto de la región de Ática en la manifestación el viernes 27 de febrero a las 19:00 en la plaza Sintagma, con el Secretario General del CC del KKE, Dimitris Koutsoumpas, como orador principal.
Barcelona. Con la CUP-Capgirem Barcelona fortalecemos un voto rupturista al servicio de la clase trabajadora
Durante todos estos años, el gobierno de Barcelona En comú-Podem en el Ayuntamiento de Barcelona, ha evidenciado estar lejos de ser una opción para hacer de Barcelona una ciudad al servicio y para la clase trabajadora. Los «Ayuntamientos del cambio» no han roto con la lógica de privatización y precariedad y han continuado con una política económica al servicio de los bancos, las empresas y de acatamiento a las órdenes del Estado, la Unión Europea y los organismos financieros internacionales. El mapa de las externalizaciones en Barcelona es alarmante, pues, según el mismo informe del Ayuntamiento, 250 servicios se encuentran en esta situación, de los cuales el 55% corresponden a servicios que se prestan a la ciudadanía y el 45% a servicios necesarios para el funcionamiento del Ayuntamiento. Todo esto ocupa en total 14.800 trabajadoras y significa más de 582 millones de euros anuales*. Y hay que aclarar que gran parte de las externalizaciones corresponden a derechos sociales....
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