viernes, 1 de mayo de 2015

Tomar medidas

Angulo de refracción
MUNDO OBRERO
En tiempos de crisis y con los horizontes electorales a la vuelta de la esquina, la cuestión concreta de “las primeras medidas a tomar” cobra protagonismo.

Aumentar letra Reducir letra
Los partidos proponen,
la correlación de fuerzas dispone.

Colectivo Todoazen
Por tomar medidas se entiende la acción de adoptar las disposiciones oportunas. En lenguaje más popular sería el acto anterior a coger las tijeras y empezar a cortar la tela con la que poder hacer el traje que se necesita. En tiempos de crisis y con los horizontes electorales a la vuelta de la esquina, la cuestión concreta de “las primeras medidas a tomar” cobra protagonismo desplazando incluso de las pantallas, papeles y tertulias a las ideologías y programas. Recordemos por tanto algunas coyunturas del pasado e imaginemos una fábula futura con el fin de poder comparar y concluir, en lo posible, alguna lección acaso pertinente y necesaria.

Lección primera o cómo las tijeras socialdemócratas solo sirven para reformar los trajes antiguos.

Felipe Gónzalez, 1982. Como primer acto público González (Es una verdad histórica y actual que el Ejército es la columna vertebral del Estado moderno) preside el desfile de la División Acorazada Brunete. Puesta en marcha del Plan de Estabilización Económica: devaluación de la peseta, reconversión industrial con cierre de empresas estatales y sectores industriales. Severa Reforma Laboral que impone la temporalidad como la norma general para contratar autorizando hasta 14 formas de contratación temporal y potenciando los contratos a tiempo parcial. Ley de Pensiones que endurece las condiciones para tener derecho al cobro de pensiones y reducía la cuantía económica de las mismas. Despenalización parcial del aborto.

Lección segunda o cómo las buenas intenciones pueden quedarse en buenas intenciones si no se está dispuesto a romper la tela que te ofrece el enemigo (de clase).

Alexis Tsipras, 2015. Queridos Gobiernos Capitalistas de la UE: queremos un plan de choque contra la pobreza, proporcionar ayuda alimentaria y electricidad gratuita para 300.000 hogares, prohibir los desahucios de primeras viviendas, subir el salario mínimo, reformar las administraciones, readmitir a los despedidos irregularmente, reabrir la televisión pública, frenar a las privatizaciones, tener una sanidad universal y gratuita, ampliar las uniones civiles a las parejas del mismo sexo, y subir las pensiones. Vamos a luchar contra la evasión fiscal, crearemos un nuevo impuesto sobre las grandes propiedades y reclamamos a Alemania la deuda por indemnizaciones de guerra así como el préstamo impuesto por los nazis al Banco de Grecia durante la ocupación. Muy Cordialmente, pero les recordamos que por aquí la gente está muy muy cabreada.

Lección Tercera o cómo para hacer un traje nuevo es necesario nacionalizar el hilo, las agujas y la cinta métrica y utilizar si fuera necesario (que siempre lo es) las tijeras para defender la sastrería.

Lenin, 1917. Primeras medidas: Decreto sobre la paz, Decreto sobre la tierra y formación del nuevo Gobierno. Aprobación de la jornada de ocho horas. Declaración de los derechos de los pueblos de Rusia que confirma el derecho de autodeterminación. Abolición de los títulos y rangos sociales. Traspaso de las escuelas religiosas al Comisariado de Educación. Igualdad legal de los sexos. Separación de Iglesia y Estado. Control obrero en la producción. Decreto sobre el derecho de revocar a los diputados de los soviets que no justificaban la confianza del pueblo. Nacionalización de la Banca y la Industria. Confiscación del oro en manos privadas. Prohibición del comercio de acciones y el pago de dividendos. Se rechaza pagar la deuda estatal. Se forma el Ejército Rojo, se crea la Comisión Especial para la Lucha contra el Sabotaje y la Contrarrevolución (Cheka) y se decreta la formación de tribunales revolucionarios.

Cuarta lección o cómo la fábula de un posible Gobierno debería contarnos qué medidas hay que tomar para poder tomarle las medidas al Capital y sus capataces.

Pablo Iglesias, 2015. Érase una vez un gobierno que decide prohibir los desahucios hipotecarios, que aprueba una Ley de Incompatibilidades “antipuertas giratorias” para evitar que los cargos públicos terminen sirviendo a las grandes empresas y que quiere sentarse con la Banca para hablar de las viviendas vacías y exponerles que no son diferentes al resto de los ciudadanos, por lo que deben cumplir la ley. Un gobierno que decide la re­es­truc­tu­ra­ción de la deuda, que elimina la reforma del artículo 135 de la Constitución, desprivatiza sectores económicos relevantes, aumenta la presión fiscal sobre los ricos y las grandes empresas, reduce la educación concertada a situaciones experimentales, reconoce al Estado Palestino ylast but not least pone en marcha un proceso constituyente.

Publicado en el Nº 282 de la edición impresa de Mundo Obrero marzo 2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario