martes, 28 de julio de 2015

Melancolía (bilis negra) por José María Alfaya

La afilada punta del cálamo
mundo obreroLos señoritos y sus cómplices se reafirman en lo malo que resulta para la marca España que el populacho ignorante acceda a la democracia y la use.
JOSÉ MARÍA ALFAYA  15/07/2015

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Cuando somos capaces de reírnos de un hecho doloroso y trágico, es porque la herida ha empezado a cerrarse. El humor es curativo.
(Javier Gallego, eldiario.es, 15 de junio de 2015).

Mucho vamos a tener que reírnos, Derecha, para curarnos de tus zarpazos. 1.- La señora estaba detrás de mí en la ceremonia de investidura de los nuevos concejales del Ayuntamiento de mi pueblo y no paraba de hacer comentarios despectivos sobre la apariencia de los que no eran de los suyos. Cuando el populacho se pone a votar como Dios no manda, cuando los sirvientes no se quitan la boina sino que meten un voto que no coincide con el del señorito, el del “puto amo” o la opinión conservadora de la señora de… la inestabilidad amenaza al ordeno, mando y mangoneo secular. Entonces, los señoritos y sus cómplices se reafirman en lo malo que resulta para la marca España que el populacho ignorante acceda a la democracia y la use, dentro de lo que cabe y con un horizonte más radical reformista que revolucionario, sin una mala corbata o chaqueta que ponerse. ¡Cómo va a valer lo mismo el voto de un chaqué que el de una camisa blanca de la esperanza que no es marquesa!

A la señora le resultaba escandalosamente doloroso que alguien entienda la Fiesta de la Democracia, en la que se escenificaba su derrota electoral, como un jolgorio popular al que se puede acudir vestido de cualquier manera, con una simple camisa o, peor aún, con una camiseta pancartera, que incita a la lucha social exigiendo derechos o formulando reivindicaciones. La señora, vestida y decorada sin elegancia pero con pretensiones, lo mismo despotricaba contra los supuestamente mal vestidos como contra los que, vestidos convencionalmente, parecían disfrazados de lo que no eran (y de lo que ella no concebía ni consentiría que pudieran ser): gente normal que se pone de domingo para acudir a un acto político que no se presencia todos los días. O sea que nunca aciertas, te vistas como te vistas.

Ya lo dice el refranero: ni el hábito hace al monje ni la mona vestida de seda deja de ser primate. También se afirma que la miel no está hecha para la boca del asno y que no hay que echar margaritas a los cerdos, quizás porque no saben deshojarlas.
No me sorprendió que la señora recurriese al viejo truco de juzgar una vestimenta inadecuada para despreciar a los que no consideraba de su bando. Sí me impresionó que, cuando se le acabó el repaso de indumentaria, empezó con los cuerpos y los aspectos físicos, que tampoco alcanzaban el aprobado. La cara debe ser el espejo del alma y las canónicas proporciones corporales distinción de clase. Hay otros que hablaron en su día de pureza de sangre que luego quedó en limpieza contratada por los que tenían posibles. Algunos, más recientemente, profundizaron en el Rh… Disimuladamente dirigí una mirada hacia la despotricadora, esperando encontrarme con una versión viviente de un canon griego y alguna curva de Praxiteles pero no era el caso. La señora iba de paleta acomodada de derechas de toda la vida, con incrustaciones en oro o similar (lo digo porque los pobres no sabemos mucho de esas cosas. Sí sabemos que algunas sobran y que otras deberían redistribuirse mejor, no por apetencia de lujos sino por cobertura de necesidades).
Finalmente consideré que se producía una contradicción insalvable: mientras la señora hablaba irracionalmente de los cuerpos, los concejales electos que ella criticaba hablaban utilizando la cabeza.

2.- Mientras decides, ya puesta en faena, si le metes una denuncia al mismísimo Gila (en diferido, naturalmente, pero con todos los efectos… retroactivos por no decirte reaccionarios) por sus chistes crueles de paletos, donde tan ferozmente nos retrata y, en especial, por la intolerancia de decir que quien no sepa aguantar una broma que se marche del pueblo, estamos sufriendo de una lamentable incapacidad para dirigir y poner un poco de orden en tanto desaguisado de la antaño Izquierda Unida. Y por otra parte, viendo lo que hay fuera (incluidos los "chistecitos" y lo que ponen de manifiesto, muy al margen de las "contextualizaciones") parece importante defender la permanencia de una Izquierda Unida o Reunida como polo por el socialismo y el anti-imperialismo... Habría que oponerse a que los cantos de sirena a una "unidad popular" descafeinada y cargada de vaciedad y ambigüedades sirvan, más allá de la ilusión de un reformismo radical que puede terminar en espejismo, para preparar un callejón sin salida, atiborrado de tuits, una vía de liquidación de cualquier atisbo de organización popular anticapitalista consistente.

Pero eso son cosas mías. Tú estás en lo tuyo: una escandalera hipócrita de falsa moralidad que no disimula la existencia de dos pesos y dos medidas y de una sola voluntad: Sólo tú puedes equivocarte sin merma de tu poder. Ya estamos nosotros para pagar por tus errores… y por los nuestros. Y los “usacos” en Morón. Y los pollos con cloro. Y…

Publicado en el Nº 286-287 de la edición impresa de Mundo Obrero julio-agosto 2015

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