jueves, 18 de febrero de 2016

#CUBA-Gerardo Hernández: “Cuando mantenemos la lucha y la unidad se puede alcanzar la victoria”

ENTREVISTA A MIEMBRO DE LOS CINCO HÉROES ANTITERRORISTAS CUBANOSMUNDO OBRERO
GEMA DELGADO  14/02/2016

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Gerardo Hernández, uno de los 5 héroes cubanos que pasó 16 años resistiendo en las cárceles estadounidenses por luchar contra el terrorismo perpetrado desde suelo estadounidense contra su país, recibió esta semana, de la mano del Secretario General del Partido Comunista de España, José Luis Centella, la medalla Dolores Ibárruri, “una medalla a unos hombres que han sabido resistir y defender la causa de todo el pueblo cubano y de su libertad”. En su visita a la sede habló con Mundo Obrero sobre su proceso, la fuerza de la solidaridad internacional y las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, entre otras cosas.

Mundo Obrero: En este recorrido que están haciendo por Europa, ¿cuál es el mensaje que traéis?
Gerardo Hernández:
 Estamos trasmitiendo el agradecimiento de mis cuatro hermanos, de nuestros familiares y del pueblo de Cuba a tantas compañeras y compañeros que nos apoyaron en estos años de lucha, que bajo la lluvia, el sol o la nieve salieron a manifestarse y recogieron aunque fuera un centavito para imprimir una propaganda por los Cinco o nos enviaron cartas, y que en definitiva son los que nos han liberado, de eso estamos convencidos.

Pero además traigo un mensaje y es que cuando uno se mantiene firme en sus principios, cuando se mantiene fiel a su causa, cuando mantenemos la lucha y la unidad se puede alcanzar la victoria. El caso de los Cinco llegó a un final feliz y pienso que la experiencia, de cuánto se pudo y cuánto se logró en términos de unidad, puede ser útil para esas otras batallas que tenemos pendientes.

M.O.: ¿Cuál era vuestro trabajo en la Red Avispa para detectar terroristas en Miami?
G.H.:
 Nosotros formábamos parte de un grupo en el que había tres oficiales de inteligencia y varios agentes especiales que estaban infiltrados en diferentes organizaciones terroristas en Miami. Nuestra labor era dirigir a esos agentes, recopilar la información y transmitirla a Cuba, recibir las orientaciones de Cuba y atender sobre el terreno las necesidades que se presentaran. En esencia, habíamos penetrado en estos grupos terroristas para descubrir sus planes y evitar más agresiones en Cuba.

M.O.: Hay gran desconocimiento, pero desde Estados Unidos se realizaban atentados contra Cuba.
G.H.:
 En el mismo año de 1959 los Estados Unidos comenzaron a entrenar y financiar a cubanos, a través de la CIA, para hacer actos terroristas contra la revolución. Fue una de las tantas variantes que ellos exploraron. Esas acciones han costado la vida a más de 2.000 cubanos. Y si hubo un momento en que Estados Unidos decidió que no continuaba financiando y entrenando a esos grupos, lo cierto es que estas personas continuaron actuando contra Cuba desde territorio norteamericano con total impunidad. Y hay casos tristemente célebres como el del avión de Cubana de Aviación que en el año 1976 cayó como resultado de una bomba y que costó la vida a 73 personas. Pues uno de sus autores, Luis Posadas Carriles, aún camina libre por las calles. Un hombre que fue también autor intelectual de las bombas que explotaron en los hoteles de La Habana en el año 1997 y aún no se ha enfrentado a la justicia. Imagínese usted que alguien pone una bomba a un avión norteamericano que mata a 73 personas y estuviera viviendo en una ciudad cualquiera en otro país, esa ciudad hubiera sido bombardeada y decenas de inocentes hubieran sido asesinados con el pretexto de matar a ese terrorista. Pero como se trata de un terrorista en contra de Cuba pues anda por ahí libre en un país que dice tener una supuesta guerra contra el terrorismo.

M.O.: En alguna entrevista has denunciado que todavía existen comandos que se siguen entrenando en Florida.
G.H.:
 Tras los atentados del 11-S, estos elementos anticubanos tienen que moderar un poco su lenguaje porque cuando los estadounidenses supieron en carne propia lo que era el terrorismo entendieron mejor la posición en la que ha estado Cuba durante muchos años siendo víctima de estas acciones. Y estos elementos que alardeaban de ir a Cuba y disparar a la costa, etc, tuvieron que modificar su lenguaje y ser más cuidadosos en sus acciones porque saben que ahora el terrorismo es una mala palabra. Pero no me consta que se hayan desmovilizado. Y si usted va a Florida ahí están sus campos de entrenamiento, Rumbo Sur, etc. No tengo información de actos recientes pero tengo la absoluta convicción de que andan tratando por todos los medios de ver cómo atacar a la revolución cubana. Y les pongo un ejemplo. Hace pocos años, cuando el papa Ratzinger fue a visitar Cuba, una compañía de viaje de Florida transportó el colchón del papa y norteamericanos que se desplazaron a la visita. A la compañía la lanzaron un cóctel molotov una noche y la quemaron por esa razón. Y ese hecho aún no ha sido aclarado en un país que lo investiga todo y persigue a los terroristas hasta otros continentes.

Son personas que han utilizado siempre el terrorismo y Cuba tiene que mantenerse siempre alerta porque no nos consta de que hayan desistido de sus métodos.

M.O.: ¿Cómo es hoy la oposición anticastrista en Miami?
G.H.:
 Han venido perdiendo fuerza. Hace unos años cuando la orquesta cubana Los Van Van fue a actuar a Miami tuvieron que sacar a la guardia nacional y la gente que fue a ver el concierto fue agredida, les escupieron y les tiraron latas y piedras. Y cuando el Centro Vasco contrató a una figura legendaria de la cultura cubana como Rosita Fornés, que entonces tenía más de 80 años, para que fuera a cantar y recaudar dinero contra el sida, les tiraron un cóctel molotov y lo quemaron. Por no hablar de las personas que han sido asesinadas por sólo abogar por la mejora de las relaciones en su país, como es el caso de Negrín, de Carlos Valera en Puerto Rico o Carlos Muñoz. Eso ha estado ocurriendo en Miami.

En los últimos tiempos la composición demográfica de la población cubano-americana en Miami ha ido cambiando y hoy en día son mayoría la reciente ola migratoria que por lo general quieren mantener relaciones normales con su país y su familia, gente que manifiesta abiertamente que no han tenido ningún problema político en Cuba que su emigración es de carácter económico y que quieren regresar a su país. Y eso estuvo prohibido durante mucho tiempo en Miami. Así que a los elementos congresistas, etc que han vivido siempre del odio y la confrontación les ha causado un gran disgusto el proceso de normalización y relaciones entre los dos países. Han perdido fuerza y su futuro político es negro. Estaban del lado equivocado de la historia y la historia les está aplastando.

M.O.: En vuestro tiempo en la cárcel, ¿tuvisteis oportunidad de tener información sobre presos de conciencia, activistas, luchadores por los derechos humanos, sindicalistas, etc
G.H.:
 Sí, aparte de los casos muy conocidos como el de Mumia Abu Jamal y Leonard Peltier y otros emblemáticos presos políticos, tuve oportunidad de compartir con algunos de ellos, como un importante luchador de los derechos afroamericanos. También conocí a presos comunes víctimas de la injusticia del sistema. Por ejemplo una persona que lleva presa 10 años con otra identidad. Se llama Guillermo Huertas y le acusan de ser un tal Rodrigo Harzas. Tiene los elementos para demostrar quién es pero como no tiene dinero suficiente los abogados no admiten el caso, y otros dicen que no lo quieren aceptar porque implicaría demostrar la injusticia del caso y me traería problemas. Y no es el único. Mi último compañero de cuarto fue un mexicano acusado de un asesinato que no cometió. Me estudié su caso y tiene elementos suficientes para demostrar que él no lo hizo. Y además las personas que cometieron el asesinato ya están arrestadas en México y las autoridades estadounidenses no revisan su caso.

M.O.: Vuestro proceso judicial estuvo lleno de irregularidad. ¿Cómo fue vuestro juicio?
G.H.:
 La primera gran injusticia fue que se nos forzó a ir a juicio a la ciudad de Miami a unos hombres que reconocen ser revolucionarios y trabajar para Cuba. Imagínense qué posibilidades teníamos. Ninguna. Una Corte de Apelaciones nos dio la razón diciendo que el juicio en Miami no era justo, pero la jueza se negó a cambiar la sede. Y a partir de ahí estuvimos los primero 17 meses en celdas de castigo, luego alrededor de tres meses más en celdas de castigo en diferentes prisiones. Todo sin haber cometido en todos estos años una sola violación disciplinaria. Fueron muchos meses de aislamiento, arbitrariedades en cuanto admitir la visita de familiares. A mí no me dejaron ver a mi esposa durante más de 12 años.

M.O.: El 17 de diciembre de 2014, el día de su liberación, se anunció la reapertura de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba. ¿Cómo son las relaciones entre Cuba y Estados Unidos hoy?
G.H.:
 Han mejorado. Formalmente existen relaciones diplomáticas y abrieron embajadas en nuestras respectivas capitales. En términos de logros ha habido algunos pasos que hacen que uno se puede sentir optimista. Pero no se puede hablar de que las relaciones son normales cuando el bloqueo sigue intacto todavía, mientras está la ley de ajuste cubano, que garantiza a todos los cubanos que llegan a los EEUU, por cualquier vía y aunque sea con pasaporte falso, que van a tener residencia... y sólo se hace para los cubanos, mientras esa ley absurda e inmoral exista, no puede haber relaciones normales. Ni mientras exista la base de Guantánamo en territorio cubano, ni mientras EE.UU no compense al pueblo cubano por este más de medio siglo de bloqueo y mientras sigan en pie sus planes subversivos frente a Cuba.

Además, si bien buena parte de las regulaciones del bloqueo contra Cuba dependen del Congreso y sólo el Congreso puede cambiarlas, también Obama tiene la prerrogativa sobre una serie de elementos y no lo ha hecho.

M.O.: ¿Y cómo ha evolucionado la relación entre la Unión Europea y Cuba?
G.H.:
 Ha ido progresando y ojalá se llegue a una posición que reconozca la soberanía de Cuba y reconozca que somos los cubanos los encargados de nuestro destino y que queremos hacerlo sin injerencia de ningún tipo.

M.O.: ¿Cómo cree que los resultados de las próximas elecciones en Estado Unidos pueden afectar a las relaciones con Cuba?
G.H.:
 Hay algunos candidatos cubanos en la candidatura republicana. Me parece que no tienen posibilidades serias de llegar a la presidencia. Pero si lo hicieran sin duda alguna tratarían de revertir lo que se ha estado avanzando en las relaciones entre ambos países. Otros candidatos republicanos son más pragmáticos en cuanto a los negocios y tal vez se inclinarían por satisfacer aquellos intereses económicos que dentro de Estados Unidos abogan por el fin del bloqueo. Y si continúa una administración demócrata pienso que se podría ir avanzando en la normalización.

M.O.: ¿Cómo se ven desde Cuba los resultados de las recientes elecciones en Venezuela y Argentina?
G.H.:
 Ha habido una contraofensiva de las fuerzas reaccionarias en nuestro continente, algo que era previsible y aunque resulte desagradable no es es una sorpresa. El imperialismo no descansa y no le gusta que le quiten el terreno. Lo mismo que pasó con la revolución cubana que intentaron obstaculizarnos el camino desde el primer día. Han vivido toda la vida pisoteando a los demás y van a tratar por todos los medios retomar el poder. Nadie mejor que el imperialismo aplica la máxima de divide y vencerás. Por eso es que las fuerzas de izquierda, progresistas del mundo debemos unirnos y aplicar la máxima de “mantente unido y venceremos”.

Puede haber consecuencias negativas para el Alba y el proceso de integración regional, pero nos mantenemos optimistas de que nuestros pueblos sabrán continuar por el camino del progreso.

Publicado en el Nº 292 de la edición impresa de Mundo Obrero enero 2016

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