Vivimos un clima sin precedentes en el panorama político actual. Parece que hay consenso social en considerar que los líderes políticos deben ponerse de acuerdo para formar un gobierno, que la responsabilidad política y el sentido de Estado así lo exige, y que no hacerlo es una prueba de la cortedad de miras de nuestros diputados.
Barcelona. Con la CUP-Capgirem Barcelona fortalecemos un voto rupturista al servicio de la clase trabajadora
Durante todos estos años, el gobierno de Barcelona En comú-Podem en el Ayuntamiento de Barcelona, ha evidenciado estar lejos de ser una opción para hacer de Barcelona una ciudad al servicio y para la clase trabajadora. Los «Ayuntamientos del cambio» no han roto con la lógica de privatización y precariedad y han continuado con una política económica al servicio de los bancos, las empresas y de acatamiento a las órdenes del Estado, la Unión Europea y los organismos financieros internacionales. El mapa de las externalizaciones en Barcelona es alarmante, pues, según el mismo informe del Ayuntamiento, 250 servicios se encuentran en esta situación, de los cuales el 55% corresponden a servicios que se prestan a la ciudadanía y el 45% a servicios necesarios para el funcionamiento del Ayuntamiento. Todo esto ocupa en total 14.800 trabajadoras y significa más de 582 millones de euros anuales*. Y hay que aclarar que gran parte de las externalizaciones corresponden a derechos sociales....
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