Desde que comenzó la crisis, más de 350.000 familias se han enfrentado a un proceso de ejecución hipotecaria en nuestro país. En la región de Madrid, cada día unas 50 familias trabajadoras se quedan en la calle como consecuencia de la desmedida voracidad de unos bancos que, durante años, han apostado en el casino financiero con titulizaciones de hipotecas basura, a costa de un bien de primera necesidad para las familias: la vivienda. Lejos de exigir responsabilidades a los culpables de la crisis, los gobernantes políticos les están regalando millones de euros de las arcas públicas para sanear sus podridas cuentas a costa de más y más recortes sociales en educación, sanidad, servicios sociales... Por el contrario, la única respuesta que han dado a las familias trabajadoras es un código de buenas prácticas bancarias de adscripción voluntaria que apenas sirve al 4% de las familias afectadas. Papel mojado a cambio de un lavado de cara. Entre tanto, entidades como Bankia, que ha recibido 24.000 millones de euros o la Caja de Ahorros del Mediterráneo, que en palabras del exgobernandor del Banco de España es “lo peor de lo peor”, siguen promoviendo procedimientos de desahucio. El próximo 4 de julio la PAH se enfrenta a 6 desahucios. 6 nuevas familias que se suman a las miles que les precedieron y que, si no lo impedimos, serán seguidas de miles más. Cientos de miles de familias condenadas a la exclusión social a las que el Estado y el sistema judicial les han cerrado las puertas, incumpliendo de forma sistemática derechos humanos fundamentales reconocidos en tratados internacionales que España ha firmado. Por todo ello, la PAH exige la inmediata paralización de los desahucios, la aprobación de la dación en pago con carácter retroactivo y el alquiler social para las familias desahuciadas ¡YA! Porque ¡primero es la gente!, os invitamos a decir ¡BASTA YA! a los desahucios y a la criminalización de las vecinas y vecinos solidarios que acuden a defender a las familias afectadas y a exigir el cumplimiento de derechos humanos fundamentales. Si no eres tú, ¿quién? Si no es ahora, ¿cuándo? ¡Juntos podemos!
Barcelona. Con la CUP-Capgirem Barcelona fortalecemos un voto rupturista al servicio de la clase trabajadora
Durante todos estos años, el gobierno de Barcelona En comú-Podem en el Ayuntamiento de Barcelona, ha evidenciado estar lejos de ser una opción para hacer de Barcelona una ciudad al servicio y para la clase trabajadora. Los «Ayuntamientos del cambio» no han roto con la lógica de privatización y precariedad y han continuado con una política económica al servicio de los bancos, las empresas y de acatamiento a las órdenes del Estado, la Unión Europea y los organismos financieros internacionales. El mapa de las externalizaciones en Barcelona es alarmante, pues, según el mismo informe del Ayuntamiento, 250 servicios se encuentran en esta situación, de los cuales el 55% corresponden a servicios que se prestan a la ciudadanía y el 45% a servicios necesarios para el funcionamiento del Ayuntamiento. Todo esto ocupa en total 14.800 trabajadoras y significa más de 582 millones de euros anuales*. Y hay que aclarar que gran parte de las externalizaciones corresponden a derechos sociales....
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