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AMNISTIA INTERNACIONAL: El viaje de Coumba‏


Hoy te quiero contar la historia de Coumba (nombre ficticio). Tiene 17 años y hace unos meses tuvimos la oportunidad de entrevistarle. Es de Malí y, al morir su madre, emprendió su viaje para llegar a Europa buscando un futuro mejor. En 2013 trató de entrar en Melilla en varias ocasiones cruzando la valla:

Conseguí saltar las dos vallas pero en la tercera la Guardia [Civil española] me atrapó. Ya estaba trepando la tercera valla, pero la Guardia nos golpeaba con porras por todo el cuerpo. Me hacían mucho daño. Luego vi a los agentes de las Alit (policía marroquí) en la valla, junto a mí. Ellos también nos golpearon. Fue una verdadera paliza [...] Ese día yo estaba muy débil y me rendí. Volví a bajar porque tenía miedo de caerme de la valla y herirme.“

La Guardia Civil obligó a Coumba a cruzar la valla de vuelta a Marruecos, donde la policía marroquí siguió con la paliza.

la historia de Coumba es una de las muchas que podríamos contarte sobre cómo se producen las devoluciones “en caliente” en nuestra frontera con Marruecos. Hoy, quiero que por un instante cierres los ojos y pienses en el largo viaje de Coumba (más de cuatro mil  kilómetros de distancia) y en cómo debió de sentirse al ser maltratado de esa manera al llegar a un destino que ansiaba e imaginaba seguro.

Si al abrir los ojos sientes que es necesario que haya organizaciones como Amnistía Internacional que denuncien la crueldad de las devoluciones “en caliente”, te invito a que hagas clic aquí y te unas.

No aceptamos subvenciones de partidos ni de gobiernos por este motivo: si queremos denunciar las violaciones de derechos humanos en cualquier país, incluido el nuestro, es necesario que seamos independientes. Y es gracias al apoyo de nuestros socios y socias por lo que podemos hacerlo día tras día.

 sólo faltas tú.

Esteban Beltrán
Director de Amnistía Internacional-Sección Española
 

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