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¿Y DONDE FUE A PARAR EL TRABANT?


Símbolo de la Alemania comunista, una especie en extinción

NUEVA YORK ( The New York Times ).- ¿Cuántos operarios se necesitaban para armar un Trabant? Dos: uno para doblar y otro para pegar. ¿Cómo duplicar el valor de un Trabant? Llenando el tanque de nafta.
Los chistes de Trabants pueden ser tan flojos como la aceleración de este compacto auto producido en Alemania del Este entre 1957 y 1991, y todo un símbolo de los años de régimen comunista.
Lo cierto es que si se llegaron a construir 3.096.099 debe haber habido bastante gente que se lo tomó suficientemente en serio como para querer tener uno.
Así y todo, cuando el Muro de Berlín cayó, muchos Trabis fueron descartados más rápido que marido de Elizabeth Taylor y reemplazados por coches occidentales. Sin embargo, dado que se calcula que unos 800.000 aún sobreviven, cabe preguntarse: ¿adónde fueron a parar los otros 2.296.099?
Se cree que la mayoría fue abandonada o destruida. En la década del 90, por ejemplo, algunos Trabants fueron molidos y utilizados en lugar de sal o arena para los caminos en invierno.
"Mucha gente solía regalarlos porque arreglarlos resultaba más caro de lo que el auto valía en sí -explica Matt Annen, responsable del sitio Trabant USA-. Se supo de varios dueños que en Alemania, simplemente los manejaron hacia el Oeste hasta que no funcionaron más y los dejaron con el título en la guantera, para quien quisiera quedárselos." Annen dice saber de la existencia de 75 Trabants en Estados Unidos, aunque sospecha que podría haber muchos más guardados en garajes.
El grupo de rock U2 utilizó varios de estos autos en Zoo TV, su gira de 1992 y 1993. Los chasis hoy están colgados en el Rock and Roll Hall of Fame de Cleveland.
Según Annen, en Alemania todavía hay unos 50.000 Trabants registrados, pero que existen muchos más en países como Hungría y República Checa. "En Alemania están muy baratos. En eBay se pueden conseguir hasta por 50 euros, aunque las normas de seguridad alemanas hacen muy difícil poder usarlos."
De hecho, durante los próximos años, esos 800.000 Trabants que sobreviven podrían estar condenados ya que, en la Unión Europea, se espera que las regulaciones contra la contaminación ambiental se vuelvan aún más estrictas. Después de todo, se estima que un Traban emite diez veces más hidrocarburos que un auto moderno. Y eso no es chiste.

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